Opinión

La culpa y el teatro

La culpa y el teatro

«Componer una tragedia supone una catarsis más civilizada y eficiente que derribar estatuas, saquear negocios, quemar casas y coches, y llevar a cabo otros estragos. Sin duda estamos hoy muy necesitados de la orgía de la Comedia Antigua»

El hecho mismo de vivir es ser ya culpable, y supone arrostrar esa culpabilidad insoslayable de buen modo o mal modo a lo largo de la vida. El mundo judeocristiano combatió la culpabilidad esencial del hombre con un contrato con Dios de oraciones, penitencia y autocontrol. El mundo griego la transcendió mediante el arte sublime en el género de la tragedia. Prometeo encadenado, Los Siete contra Tebas, Los Persas, toda la Orestíada, Áyax, Edipo, Rey, Filoctetes, Medea, Hipólito, o Las Bacantes son distintos argumentos con que los griegos resolvieron la culpa.

La culpa también genera la tragedia romana, inocente remedo de la griega. Ayax mastigophorus, Tereus, Atreus, Thyestes, Aegisthous, Danae, Telephus, Teucer, Neoptelemus y las senequistas Hercules furens, Hercules Oetaeus,