Opinión

La Corona permanece

La Corona permanece

El análisis que merece la marcha del Rey emérito trasciende su persona y obliga a preguntarse por la estrategia en marcha contra la arquitectura constitucional de 1978

La presión política y social ha forzado la decisión del Rey emérito, Juan Carlos I, de comunicar al Rey Felipe VI su decisión de abandonar España. Lo hizo ayer mediante un comunicado en el que manifestaba querer «lo mejor para España y para la Corona». Los acontecimientos vividos en los últimos meses explican la salida de Juan Carlos I como un intento de establecer un perímetro de seguridad en torno al Jefe del Estado ante el avance de las investigaciones sobre supuestas operaciones financieras del Rey emérito tras su abdicación.

Es muy dudoso que con esta decisión de Don Juan Carlos de abandonar el país se ponga fin a las persistentes campañas contra la Corona. Sería propio de una

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