Opinión

La Corona, clave de bóveda

La Corona, clave de bóveda

«Los poderes públicos, los partidos políticos, los empresarios y los sindicatos, con sus extensiones mediáticas que lo abarcan todo, deberían insistir en la importancia de la Corona como abrigo de la nación y cúspide del Estado social y democrático de Derecho. Y enseñarlo así a las actuales y a las nuevas generaciones. Y los ciudadanos reclamárselo. Por el bien de todos»

Todavía bajo la impresión del traslado del Rey Don Juan Carlos, si bien lo ha hecho cuando hace más de seis años que no es el titular de la Corona y, por tanto, tampoco Jefe del Estado, con toda la tensión generada y la que está por venir, acaso convenga más que nunca subrayar la decisiva distinción entre la Corona y su titular; esto es, entre la Institución Real y la persona que la desempeña en un periodo concreto de la Historia. Una de sus flaquezas y gran tentación es la facilidad con que sucede esa confusión por deseo o ignorancia y, en particular, por su enorme carga simbólica y popularidad.

Pero una institución y su dimensión no se deben