Opinión

La berrea

La berrea

«La berrea es un canto a la vida. Ocho meses después nacerá un cervatillo y podrán verse escenas amorosas de las ciervas defendiendo su vida contra los depredadores que los acechan. La pelota de ciervas acogerá a las crías con cariño (admite incluso a los huérfanos) y son una garantía para que el ciclo de la naturaleza se perpetúe, y con él, el sonido de la berrea: esa música maravillosa que nos arropa de noche como una canción de cuna»

Se puede pensar que lo mismo que el león ruge, el pato parpa y el elefante barrita, el venado berrea. Pero si bien tienen en común sonidos propios de la especie, no todos se emiten en las mismas circunstancias ni alcanzan el mismo recorrido. Sean cuales sean las diferencias, lo que les asemeja es que comunican algo. Interpretar que nos «dice» un venado es labor -más que de psicólogos- de gente de campo, de esos menestrales que dibuja Barcáiztegui (Barca) en sus celestiales acuarelas, cada uno con sus dichos y saberes: «Don José, ¿sabía usted que el azulón no produce eco?».

En cualquier caso, el berrido se está convirtiendo es un fenómeno cultural. Lo advertí hace años en la finca