Opinión

¡La Arcadia está en Asturias!

¡La Arcadia está en Asturias!

«Vengan al Bajo Nalón y redescubran la Arcadia asturiana. No verán el mal denominado Tesoro de Príamo, ni las ruinas de la ciudad fundada por Ilo, pero sí un entorno mágico, de naturaleza exuberante, y una envolvente ría, que les retrotraerá a un tiempo definido por una querencia inquebrantable: la identificación del pintor con una arrebatadora atmósfera»

Anoche me encontraba en una placentera duermevela, tras haber llegado a las tierras del Bajo Nalón -donde paso recurrentemente mis vacaciones de verano-, cuando se me apareció Heinrich Schliemann. ¡No les engaño! El sobresalto fue lógicamente enorme. Me quedé literalmente paralizado. Cualquier espectro siempre provoca dicho efecto; pero si el espíritu es el del mismísimo descubridor de la ciudad de Troya, la conmoción adquiere una intensidad especial. Para serles sinceros, aún no me he repuesto de la impresión. Así que he decidido escribir estas consideraciones en pos de una taumatúrgica necesidad personal de sosiego. Aún resuenan en mis oídos las conminativas palabras del millonario arqueólogo prusiano: «La Arcadia no se encuentra en el Peloponeso. No se halla en la antigua