Opinión

«Jesús Nazareno»

«Jesús Nazareno»

«Si una conclusión hemos de extraer del desastre del Jesús Nazareno -y me atrevo a sugerir- es que no olvidemos nunca a aquellas pobres gentes, a todos, no sólo a los pescadores, a quienes tanto debemos los actuales españoles, sobrealimentados, y vividores, tan displicentes con el pasado, tan olvidadizos»

El 18 de julio de 1945, entre las 3 y las 5 de la tarde, se perdió el atunero Jesús Nazareno, con base en Foz (Lugo). Nunca se encontraron los cuerpos de los náufragos y sólo apareció, unos días después, la cubierta de una escotilla en la costa asturiana. Debían zarpar dos jornadas antes, pero al ser la fiesta del Carmen (patrona de los marineros) y el 17 martes, ambas fechas tenidas por aciagas, lo pospusieron hasta el 18. Una fuerte tormenta se llevó a la embarcación, única de Foz que no regresó. Los detalles técnicos del hundimiento se quedaron en conjeturas y no los repetiremos, pero sí hay que destacar que esta historia, bien conocida en Foz (todos los