Opinión

Iceta y Sánchez fracasan por fiarse de ERC

Iceta y Sánchez fracasan por fiarse de ERC

El dato objetivo es que el triunfalismo con el que Sánchez dio por hecho que Iceta presidiría el Senado se ha visto frenado de golpe

La confirmación de que Miquel Iceta no podrá presidir el Senado tras el veto impuesto por ERC y PDECat demuestra, en primer lugar, la profunda equivocación cometida por Pedro Sánchez con su estrategia de blanqueamiento del separatismo. Y demuestra también lo errado que siempre estuvo el propio Iceta cuando arrastró al socialismo fuera del bloque constitucional para granjearse la simpatía del independentismo, como si así fuera a apaciguarlo. Ahora, debe resultar demoledor para Iceta comprobar cómo aquellos partidos a los que ofrece un «diálogo permanente» son los mismos que le han vetado sin contemplaciones, despreciando cualquier negociación. Y, por el contrario, resulta lamentable ver cómo Sánchez y el socialismo catalán han ninguneado a otros partidos -PP y Ciudadanos- que les rogaron no apartarse del bloque constitucional para ceder al chantaje del separatismo.

Aún no se sabe bien quién ha engañado a quién. Si ERC a Sánchez, si Sánchez a Iceta, o si todos se han traicionado entre sí en un confuso juego de mentiras compulsivas. El dato objetivo es que el triunfalismo con el que Sánchez dio por hecho que Iceta presidiría el Senado se ha visto frenado de golpe, y empezará la legislatura bajo el estigma de una debilidad parlamentaria que no había calculado, aunque objetivamente pueda serle favorable dar la imagen de presidente incapaz de ceder a los chantajes. No obstante, ni ERC ni Sánchez son fiables, y no parece aventurado predecir que esa campaña de blanqueamiento seguirá adelante pese a quien pese. El PSC cree en el derecho a decidir, Sánchez cree en una España «plurinacional», y ERC cree en una república catalana. La agresión a la unidad nacional seguirá porque Iceta parece un escollo menor.