Opinión

Iberia-Air Europa: luces e incógnitas

Iberia-Air Europa: luces e incógnitas

IAG y Globalia fraguaron ayer un gran acuerdo empresarial: la compañía angloespañola se hará con Air Europa a través de Iberia por 1.000 millones de euros. Desde el punto de vista del volumen de negocio, de la rentabilidad y del aspecto comercial y logístico no hay duda de que se trata de una gran adquisición. La operación dará lugar a un gigante aeronáutico que acaparará el 72% de los vuelos nacionales, ya que controlará cuatro de las seis principales aerolíneas por cuota de pasajeros (Vueling, Air Europa, Iberia e Iberia Express), convirtiéndose así en el grupo líder en lo referente a desplazamientos domésticos. Pero, además, en el escenario internacional la sinergia se traducirá en 24 rutas trasatlánticas más para Iberia, lo que en peso supondrá fortalecer la posición de IAG en la lucha planteada por el dominio de las rutas entre Europa y América. Como resultado final, el aumento del tráfico potenciará la influencia y la competitividad de Madrid como uno de los hub europeos más relevantes, objetivo que persigue desde hace tiempo Iberia, ya que en Barajas tiene su base principal.

La operación también tiene interrogantes. A la espera de la respuesta de Competencia ante el nacimiento de un nuevo actor con gran dominio en el mercado nacional, la compra traslada a Air Europa las mismas tensiones de cara al Brexit que planean sobre Iberia: la necesidad de demostrar su españolidad. La incógnita final recae sobre el consumidor: si bien se beneficiará del aumento de rutas y frecuencias de IAG, está por ver cómo afecta a los precios el hecho de que se reduzca la oferta de compañías.