Opinión

Garci

Garci

«Con los años Garci ha adoptado unos rasgos artesanales, como tallados en madera, aunque su voz de fonemas calcinados sigue siendo la de un narrador excepcional de la vida, sobre todo la que transcurre en la moviola de la memoria. Los grandes creadores nos legan universos personales trascendidos que se enraízan en la comunidad, sus obras mejoran la vida que les ha tocado vivir y nos hacen soñar»

Aprendí a amar el cine en la solemne oscuridad de las butacas de paraíso hoy desaparecidas, a emocionarme con la épica y la tragedia, a aplaudir en los finales, a salir de la sala habitando todavía durante unos minutos una vida que me hubiera gustado vivir. Porque si los viajes y la literatura hacen más intensa y llevadera la existencia, el cine, según la atinada definición de José Luis Garci, es una vida de repuesto.

Madurar implica evolucionar en gustos y pensamientos, contemplar el mundo con cierto escepticismo y no malbaratar el tiempo con personas y cosas que no nos aporten riqueza mental y sentimental. Y al igual que de joven me fascinaba el realismo mágico de García Márquez y