Opinión

ETA y el perdón del olvido

ETA y el perdón del olvido

Los socialistas españoles votaron en el Parlamento europeo en contra de que una delegación de Bruselas visite España para indagar sobre los asesinatos terroristas aún no resueltos

Se ha hecho evidente que para el PSOE no es fácil tener como socio a EH Bildu, responsables político del legado terrorista de ETA, y ser leal a la unidad política contra esta organización criminal. Desde Zapatero, cuya negociación política con ETA dio oxígeno a una organización que recibió moribunda, hasta Pedro Sánchez, la relación del PSOE con el entramado etarra y proetarra ha sido moralmente confusa y políticamente inaceptable. El hecho mismo de que EH Bildu -con Otegui al frente- vea en Sánchez una oportunidad para sus expectativas políticas y de que los socialistas navarros deban su gobierno y sus presupuestos al voto de los proetarras ya son indicios suficientes de que prima más la coincidencia ideológica que el pasado criminal de ETA. Pero hay más. En menos de veinticuatro horas han sucedido acontecimientos contradictorios, pero muy ilustrativos del descuelgue socialista de la unidad frente a ETA. Los socialistas españoles votaron en el Parlamento europeo en contra de que una delegación de Bruselas visite España para indagar sobre los asesinatos terroristas aún no resueltos. Para estas víctimas no hay memoria histórica. Por otro lado, la Guardia Civil detuvo ayer a varios proetarras por orden de la Audiencia Nacional, como organizadores de homenajes a terroristas. Entre los detenidos se encontraba el histórico sanguinario Antton López Ruiz, más conocido por «Kubati», responsable de 13 asesinatos consumados y 16 intentados. Sea cual sea el desenlace de esta actuación judicial contra el entramado de exaltación proetarra, su propia realización demuestra que sigue vivo el ánimo de una ETA derrotada policialmente, pero emergente políticamente gracias al espacio que le están facilitando los acuerdos del PSOE con EH Bildu. En el 25 aniversario del asesinato de Gregorio Ordóñez, este escenario de olvido inmoral de lo que fue ETA ofende la dignidad de las víctimas y es también el síntoma inequívoco de que el PSOE ha perdido hasta el último escrúpulo político.