Opinión

Empacho de poder

Empacho de poder

Jordi Sevilla dejará de ser presidente de Red Eléctrica, harto de las injerencias en la compañía de la hoy vicepresidenta cuarta del Gobierno, Teresa Ribera, persistentes desde que solo era ministra de Transición Ecológica

Jordi Sevilla, que fuera ministro de Rodríguez Zapatero y que llegó a redactar varios programas económicos de Pedro Sánchez, dejará hoy de ser presidente de Red Eléctrica, empresa cotizada en el IBEX y en la que el Estado tiene, a través de la SEPI, el 20 por ciento de las acciones, siendo de libre circulación el 80 por ciento de su capital social, parte del cual está en manos de importantes fondos de inversión. Y Sevilla -que llegó al cargo poco después de que Sánchez lo hiciera a La Moncloa en 2018- lo deja, harto de las injerencias en la compañía de la hoy vicepresidenta cuarta del Gobierno, Teresa Ribera, persistentes desde que solo era ministra de Transición Ecológica. Con más poder en manos de Ribera, Sevilla se teme lo peor, de tal forma que la empresa -insistimos, en la que el Estado solo tiene el 20 por ciento del capital social- sea un mero títere en manos del Ejecutivo social-comunista y que este sea, de facto, el que dirija la compañía. No es extraño que el presidente de Red Eléctrica haya dicho basta, pues el sanchismo ha dado muestras suficientes de sobrepasar las competencias que legalmente tiene asignadas el Gobierno de la nación. La toma de control de la Fiscalía General del Estado, con el nombramiento de una exministra de Sánchez al frente del Ministerio Público, es buena muestra de ello. El gabinete parece imbuido de un impulso de poder omnímodo que le facultaría a controlar todo o, al menos, a intentar hacerlo. Si lo hace con empresas semi-públicas, qué no hará con los entes bajo su control total, como son el Centro de Investigaciones Sociológicas (convertido desde hace tiempo más bien en un «centro de impulso del sanchismo) o Radiotelevisión Española, por poner solo dos ejemplos de ese afán de ocupación partidista de los organismos del Estado. Un empacho de poder.