Opinión

El Rey habla claro por la libertad

El Rey habla claro por la libertad

Lo que Pedro Sánchez no hizo en su último viaje a La Habana, lo ha hecho Felipe VI

El Rey Felipe VI hizo el miércoles en La Habana, ante la cúpula de la dictadura comunista, una inequívoca defensa de la democracia, la libertad y los derechos humanos. Durante el discurso pronunciado ante Miguel Díaz-Canel, presidente cubano, el Rey afirmó que «es en democracia como mejor se defienden los derechos humanos, la libertad y la dignidad de las personas y los intereses de nuestros ciudadanos» y puso de ejemplo la experiencia española de la Transición. Bien podrían sentirse aludidos por esta referencia los separatistas catalanes, porque la defensa de la Constitución española no conoce fronteras y es inherente a la Jefatura del Estado. Puesta en el trance de un viaje incómodo a una dictadura comunista después de unas elecciones generales que ponen a España en puertas de un gobierno de extrema izquierda, la Corona ha sabido recoger la necesidad histórica de un cambio político en Cuba, expresándose con la autoridad propia del Monarca español.

Lo que Pedro Sánchez, entretenido ahora en conseguir los apoyos de los enemigos de la Monarquía parlamentaria y apologistas de la dictadura comunista, no hizo en su último viaje a La Habana, lo ha hecho el Rey Felipe VI. De nuevo, el Jefe del Estado asume personalmente el compromiso que corresponde a España en su proyección hacia Iberoamérica, tantas veces contaminada por silencios cómplices ante las dictaduras izquierdistas. Las palabras de Felipe VI deberían tener eco en todos aquellos países del continente que viven momentos de convulsión política como Bolivia o de violencia liberticida como en Chile, mientras Venezuela perpetúa su condición sucursalista del castrismo. La aportación de España no puede seguir siendo el discurso vacío ante la violación de derechos humanos en las dictaduras de izquierda, sino la apuesta decidida por abrir los países que las sufren a la comunidad de las democracias, el único sistema que realmente propicia políticas de bienestar general.