Opinión

El que suma es Núñez Feijóo

El que suma es Núñez Feijóo

El peor efecto de esta encuesta es doble: que el PP se confíe en un éxito asegurado y que Cs y Vox se lancen a una disputa por el electorado constitucionalista

La encuesta de GAD3 para ABC sobre la estimación de voto en Galicia ratifica una nueva mayoría absoluta para el PP de la mano de Alberto Núñez Feijóo. El candidato mantendría los mismos 41 escaños que tiene en la actualidad, con apenas un desgaste de medio punto en el apoyo electoral. El bloque de la izquierda y el nacionalismo seguirían, por tanto, con la misma representación, pero con el dato significativo de un hundimiento casi extintivo de la marca de Podemos, En Marea, que pasaría de 14 a 2 escaños, distribuyendo 7 a los socialistas y 5 al BNG. Por tanto, esta encuesta es la fotografía de la estabilidad política en Galicia, porque no sólo las cifras de votos y escaños avalan a Núñez Feijóo; también las percepciones de los ciudadanos. El candidato popular es el favorito de los gallegos en cuanto a valoración, conocimiento y preferencia para gobernar Galicia. Feijóo gana a los demás candidatos en todos los estratos sociales, ya estén identificados por edad o por situación laboral. Esta encuesta ratifica el resultado de las pasadas elecciones generales del 28-A, en las que ni Cs ni Vox obtuvieron un solo escaño, aunque sumaron entre ambos cerca de 180.000 votos. Ahora su suerte no va a ser mejor. La suma que propone Arrimadas para frenar el avance nacionalista ya la tiene hecha Núñez Feijóo, lo que no significa que no sea conveniente que Cs y PP cooperen en esta comunidad para evitar la pérdida de votos que ponga en riesgo la mayoría constitucionalista actual. Por eso, en Galicia es imprescindible la marca del PP y el liderazgo de Feijóo, pero también la generosidad y el entendimiento entre dos partidos que están llamados a colaborar a corto plazo para unificar fuerzas y estrategias a escala nacional. El peor efecto de esta encuesta es doble: que el PP se confíe en un éxito asegurado y que Cs y Vox se lancen a una disputa por el electorado constitucionalista.