Opinión

El PP se adelanta

El PP se adelanta

La encuesta de GAD3 que publica ABC certifica el fracaso de la estrategia de Moncloa de reconducir hacia el PP el malestar ciudadano provocado por la gestión de la crisis sanitaria

Pasado el estado de alarma, afloran con toda su crudeza las consecuencias de la pandemia del Covid-19. Especialmente dolorosa está siendo la constatación de la enorme tragedia nacional que han supuesto los casi 29.000 muertos reconocidos oficialmente, más otros muchos miles de fallecidos no registrados por el Gobierno como víctimas del virus, pero sin duda vinculados a él, al menos en una gran mayoría. El Gobierno se equivoca si cree que los sentimientos que genera esa estadística opaca de las muertes del Covid-19 se van a diluir en el paso del tiempo. Como se equivoca si su ignorancia victimista va a disculparle por no haber anticipado medidas que eran conocidas y necesarias desde finales de febrero y principios de marzo. Tampoco su sinfonía de medidas económicas va a poner sordina a los estragos económicos de la crisis sanitaria, frente a los cuales el Gobierno es incapaz de ofrecer un pacto presupuestario, de defender con eficacia los intereses de España en Europa y de aplicarse un plan de austeridad con reducción de cargos públicos -incluidos los amigos del presidente Sánchez-, ministerios y el gasto no imprescindible al que se refirió el Banco de España.

Por todo esto tenía que pasar lo que refleja la encuesta de GAD3 para ABC: el Partido Popular empata a votos con el PSOE, pero se adelanta ya en número de escaños, hasta sumar 121, cuatro más que los socialistas, a la baja en un escenario en el que Podemos pierde apoyos y los electores de Vox comienzan a apostar por el voto útil y a regresar al PP para materializar el cambio político. Los españoles atisban que con los socialistas en el Gobierno cualquier crisis económica se transforma en una ruina. Más aún si entre sus ministros hay quienes se atreven a decir en pleno siglo XXI que «el comunismo sigue vigente». Así será difícil para Sánchez cerrar acuerdos en Bruselas, incluso generar confianza en España. La encuesta de GAD3 certifica además el fracaso de la estrategia de Moncloa de reconducir hacia el PP el malestar ciudadano por la crisis sanitaria. El buen hacer de sus presidentes autonómicos y de sus alcaldes ha contrastado con la política errática del Gobierno de Pedro Sánchez. La oposición de Pablo Casado en el Parlamento, ejercida en el difícil equilibrio entre la crítica y el apoyo en tiempos de catástrofe, rinde fruto con el juicio de los encuestados. Es cierto que no hay elecciones convocadas y que no hay nada consolidado en la opinión de los ciudadanos, pero es significativo que el Gobierno de socialistas y radicales, vapuleado en Europa, derrotado en las urnas de Galicia y País Vasco, no tenga el premio de la seguridad que buscan las sociedades en sus dirigentes cuando arrecian las crisis. No solo es el Covid-19. Es, principalmente, la falta de preparación y de aptitud de la izquierda para hacer frente a las crisis.