Opinión

El carnero de Pericles

El carnero de Pericles

«En los últimos tiempos, con el pretexto del avance hacia la modernidad, se impone una vuelta atrás desde la razón al mito y la emoción. Se predica un supuesto progresismo que se recibe con unción por la progresía de todos los colores. Planteamientos e ideales que en su origen fueron razonables, se transforman ahora en movimientos sin la menor concesión a la racionalidad»

El primer paso en el camino del mito a la razón -debería quizás decir el más renombrado- corresponde a los filósofos presocráticos. Uno de ellos, Anaxágoras, se había convertido por su prestigio en mentor del gran Pericles.

Cierto día llevaron ante el legislador un carnero que solo tenía un cuerno. El adivino Lampón no dudó sobre el significado de la deformidad del carnero unicornio: era presagio de que Pericles, que había evolucionado hacia el populismo, prevalecería sobre Tucídides, a quien apoyaban los sectores más conservadores de Atenas; de esta forma se unificaría en una única mano el poder sobre la ciudad. Anaxágoras mandó cortar la cabeza del carnero y se pudo comprobar que su cerebro no llenaba la cavidad craneal