Opinión

EE.UU.: un problema que no debiera ser endémico

EE.UU.: un problema que no debiera ser endémico

En este mundo globalizado e interconectado ya se han terminado los tiempos en los que tal vez se creía que siendo casos aislados tendrían consecuencias limitadas

La violencia policial arbitraria contra ciudadanos negros es uno de esos problemas endémicos de la sociedad norteamericana, tan antiguo como recurrente. Y por eso mismo es difícil de entender que en un país con los medios y las instituciones con las que cuenta Estados Unidos todavía no se haya enfocado correctamente una acción política decidida para intentar poner fin a estas actuaciones que no se corresponden con los principios básicos de una democracia. En este mundo globalizado e interconectado ya se han terminado los tiempos en los que tal vez se creía que siendo casos aislados tendrían consecuencias limitadas, o que gran parte de la sociedad norteamericana podía tener una sensibilidad menos acusada ante injusticias tan incontestables. La justa indignación de millones y millones de conciencias dentro y fuera de Estados Unidos merecería que los legisladores y los expertos construyesen un nuevo entorno legal para tratar de afrontar de forma más razonable y humana este terrible problema en el que confluyen dos ingredientes perversos como el uso excesivo de la violencia y el racismo.

Por supuesto que es también condenable la reacción violenta de los que creen que quemando comisarías o comercios contribuyen a resolver algo. La violencia de los que vindican su memoria no devolverá la vida a George Floyd ni servirá para prevenir futuros casos. Y tampoco ayuda la actitud del presidente norteamericano, Donald Trump, que ha vuelto a desperdiciar una ocasión para contribuir a la unidad del país y ha preferido echar sal en las heridas. Los norteamericanos ya están sufriendo los efectos de la mala gestión de la pandemia del Coronavirus; que esta oleada de protestas se haya extendido por todo el país es lo último que necesitaban. Si Trump no es capaz de entender la gravedad de la situación tampoco ahora, no puede extrañar que pierda terreno en las encuestas.