Opinión

Deshielos históricos

Deshielos históricos

«Celebramos desde estas líneas y con toda efusión que se vaya a aprovechar la próxima Reunión Consultiva del Tratado Antártico, del que España es firmante, para solicitar la consideración de Monumento Histórico para los restos que puedan quedar en tierras antárticas del San Telmo, así como la reserva del pecio y de la zona donde se produjera el naufragio, caso de hallarse»

El primer testimonio del avistamiento de la costa del continente Antártico corresponde a un español, Gabriel de Castilla, en 1603, hecho por el que la Base Antártica Española del Ejército de Tierra situada en la Isla Decepción, en las Shetland del Sur, y que tiene como finalidad proporcionar apoyo logístico a la investigación científica y realizar proyectos de investigación y experimentación de interés nacional e internacional, ha recibido, con toda justicia, su nombre.

Esta circunstancia, unida a la constancia de la presencia de la navegación española en aguas antárticas hasta el final de la dominación española en América meridional, puede servir de precedente y prueba a la hora de reivindicar la estrecha relación de ese continente con España.

Desde principios