Opinión

De memoria

De memoria

«Los imborrables recuerdos brotan de mis sombras con la memoria descalza por cerros de auroras. Con aquellas disparatadas letras que parecían surgir de espíritus estrambóticos (entonces aún no se conocían el absurdo y sus eriales), que se cantaban a grito pelado»

No escribo este artículo, lo desprendo de mis recuerdos, dejando escapar la memoria sin intentar siquiera retenerla. Con un Ciudad Rodrigo como una corola abierta, donde pisé la tierra cubierta con el manto del resplandor, la membrana más dulce y el nervio más sensible. Cuando yo tenía nueve años se cantaba en la inmediata posguerra «Rascayú», «Vamos a contar mentiras» o «La vaca lechera». Los imborrables recuerdos brotan de mis sombras con la memoria descalza por cerros de auroras. Con aquellas disparatadas letras que parecían surgir de espíritus estrambóticos (entonces aún no se conocían el absurdo y sus eriales), que se cantaban a grito pelado ¿sin que nadie imaginara o supusiera que tenían relación alguna con la actualidad o sus