Opinión

Cuba

Cuba

«No se entiende por qué los españoles debemos colaborar en el apedreamiento de nuestro tejado. Yo más bien pienso en la permanencia de nuestra cultura en una sociedad, la cubana, siempre ávida de recibirla, siempre frustrada por los olvidos de acá y los vetos burocráticos y dictatoriales de allá»

Dice José Saramago en sus Cuadernos de Lanzarote que somos lo que somos pero también lo que han sido otros. Recuerdo la frase pensando en mis abuelos: ambos estuvieron en Cuba, uno como soldado en la guerra; el otro como emigrante, aunque finalmente retornó a España. Crecí oyendo los cuentos de este último, entreverados de jutías, majás y mochas mágicas, empuñadas por negros o guajiros, en batallas campales o en meras fajazones de bohío y timbiriche. Mis peripecias personales en Cuba no interesan a nadie, pero sí puedo contar, como excepción necesaria, que al dar con los restos de la colonia Betoño -donde vivió mi abuelo, en Yaguajay-, y reconocer la ceiba, los campos y la manigua, vueltos del pasado,