Opinión

Concordia y Educación

Concordia y Educación

«La sociedad española tiene un reto pendiente -permanentemente pendiente diría yo- que no es otro que el de la Reforma Educativa. Una profunda reforma, consensuada, que garantice la pujanza de nuestra sociedad en los años venideros, sin sembrar en esa reforma una ideología que nos perpetúe en el uso del poder a los “unos” frente a los “otros”»

LA tremenda frase pronunciada por la ministra Celaá, en la que aseguraba de forma categórica que «los hijos no pertenecen a los padres», pone de manifiesto su manera autoritaria de entender el poder; deja al descubierto su desviada interpretación de lo que es un mandato democrático; nos permite vislumbrar su inaceptable vocación del ejercicio del cargo público como imposición de las convicciones particulares e íntimas al conjunto de la sociedad; nos traslada la falta de respeto que tiene por la libertad y la concordia social, que no es otra cosa que el respeto por el «otro», por el discrepante, por el que no piensa como yo y que, no por ello, es mi enemigo, ni deja de ser titular de