Opinión

Cogobernanza y desconfianza en Madrid

Cogobernanza y desconfianza en Madrid

Enrique Ruiz Escudero admite errores, pero pone en cuestión el sistema de «cogobernanza» que el Gobierno utiliza para exhibir su plena dedicación a la crisis del Covid-19

El consejero madrileño de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, responde hoy en ABC a las dudas que genera el paquete de medidas de contención de la pandemia que el Gobierno regional anunció el pasado viernes y cuya entrada en vigor será efectiva a partir de mañana. Más allá de la complejidad de abordar un brote como el que sufre Madrid, cuya movilidad estructural la hace especialmente vulnerable al Covid-19, Escudero denuncia el abandono que la comunidad autónoma ha sufrido por parte del Gobierno, al que señala como responsable de una estrategia cuyo objetivo no ha sido otro que forzar la claudicación de Madrid para que solicite al Ejecutivo de Pedro Sánchez la declaración regional del estado de alarma, figura constitucional contra cuyos excesos y arbitrariedades no ha dejado de clamar la presidenta de la comunidad. El consejero de Sanidad admite errores, pero pone en cuestión el sistema de «cogobernanza» que el Gobierno utiliza para exhibir su plena dedicación a la crisis del Covid-19 y, a la vez, descargar en las comunidades autónomas -especialmente la madrileña- cualquier responsabilidad sobre una segunda ola de la enfermedad de la que se desentendió, tras cantar victoria de forma precipitada y calculada, sin antes habilitar medios sanitarios ni jurídicos para contenerla y combatirla, a escala local y regional, en Madrid o en Badajoz. La visita de Pedro Sánchez a la Puerta del Sol no puede ser, mañana, el paseo triunfal de quien dobla el pulso a un rival político al que presiona y descalifica desde hace meses, sino el reconocimiento expreso de la necesidad de articular una colaboración leal y real entre dos administraciones públicas. Sobra propaganda y falta voluntad de entendimiento, sobre todo en un Ejecutivo que no ha dudado en tapar su insolvencia con la contaminación partidista del drama que ha sufrido y sufre Madrid.

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