Opinión

Carlos V, Vitoria y López Obrador

Carlos V, Vitoria y López Obrador

«No parece que las interpretaciones antiimperialistas o neocolonialistas de la conquista de América y del dominio español en el Nuevo Mundo hagan justicia a la realidad histórica y a la conciencia de la época, mucho más diferenciada de lo que a veces se argumenta con una clara intencionalidad ideológica»

Si se estudia con detenimiento la actitud de no pocos teólogos y humanistas del siglo XVI, y sobre todo la del propio Carlos V, ante la conquista de América y el trato a los indios, lo que llama más la atención es la preocupación moral, una sensibilidad que hoy nos resulta casi extraña por su hondura.

Ya en 1516 el cardenal Cisneros había nombrado el primer procurador o protector universal de todos los indios, nada menos que a fray Bartolomé de las Casas, quien a lo largo de su vida pasó, tras su conversión interior, de encomendero y rico terrateniente a obispo de Chiapas. Y en cuanto a los escrúpulos de conciencia del emperador, sus ministros y súbditos eran bien