Opinión

Basta de ninguneos al Rey

Basta de ninguneos al Rey

La intervención del jefe del Estado en la investidura del presidente del Gobierno está recogida en el artículo 62 de la Constitución

Otra vez. Quizá ya hemos perdido la cuenta de las ocasiones en las que Pedro Sánchez se aparta de las normas y la costumbre en su relación institucional con el Rey. La intervención del jefe del Estado en la investidura del presidente del Gobierno está recogida en el artículo 62 de la Constitución. Así, corresponde al Rey «nombrar a los ministros a propuesta del presidente» o «ser informado de los asuntos de Estado», como parece que lo es saber quiénes formarán parte del Ejecutivo. Sin embargo, La Moncloa y Unidas Podemos han ido filtrando cuando les ha ido conveniendo los nombres de los componente del Gobierno social-comunista y el presidente se ha limitado a llamar por teléfono a Don Felipe para ir anunciándole la composición de un gabinete por otra parte agigantado en sus dimensiones para dar cabida a cuantos más vicepresidentes y ministros posibles, pues el esquema es que la estructura del Estado se adecue a las «necesidades» de la coalición y no al revés, como habría de ser.

Maleducado y contrario al respeto a las formas fue también que antes de la ronda de consultas del Monarca Sánchez montara la suya propia, como si él fuera el jefe del Estado. Reciente es también el ninguneo al Rey en la Cumbre del Clima, y nada esporádicos son los plantones y retrasos en las audiencias con Don Felipe. El episodio de ponerse junto a su esposa en aquel besamanos de los Reyes es ilustrativo de la grave confusión que Sánchez tiene entre las facultades de la primera y la segunda magistratura del Estado. Ahora, y después de permanecer impasible ante los insultos que sus socios vertían contra el Rey en las Cortes, es impresentable que Sánchez no tenga pensado ni acudir a La Zarzuela para llevar los decretos con los nombramientos que ha de firmar el jefe del Estado. La Moncloa afirmó ayer que la promesa de los ministros será el lunes pero en la agenda de la Casa Real no aparecía ayer la convocatoria. Debe cesar de inmediato el ninguneo de Sánchez al Rey de España.