Opinión

Ábalos descarrila

Ábalos descarrila

No deja de ser paradójico que el Gobierno que venía a alumbrar un cambio de modelo productivo o, al menos, una reforma en profundidad del que arrastramos, no dude en apostar por lo de siempre para acelerar la salida de la crisis: incentivo del vehículo privado, ayudas públicas para la compra de coches, inyección millonaria en las aerolíneas, fin del carbón sin alternativa para las cuencas mineras y una indisimulada estrategia de Renfe para seguir mutilando la red convencional en un país que desde 1992 ha invertido más de 51.000 millones de euros en líneas caras y deficitarias de alta velocidad. Mucho discurso verde, pero seguimos cavando el a