Opinión

A toque de rebato

A toque de rebato

«Se ha producido una perceptible alarma no solo en las asociaciones de jueces y fiscales, no solo en los ambientes jurídicos y políticos, se trata del corazón de nuestro Estado de Derecho, de la división de poderes y de la independencia judicial. Ante el anuncio de un mal tan hondo y como en aquellos veranos de juventud, hay que esperar que suenen las campanas “a rebato” en toda España y en Europa»

Recuerdo los veranos de estudiante en mi pueblo, cuando las campanas de la iglesia se lanzaban al vuelo, al llamado «toque de rebato», que anunciaba algún desastre que había que evitar o combatir, que en la mayoría de las ocasiones se trataba de un incendio urbano o forestal. Como entonces aún no había teléfonos móviles ni emisoras locales, los vecinos corríamos a la plaza del Ayuntamiento a recibir la información de lo que pasaba y las instrucciones de cómo podíamos ayudar. Se producía entonces una explosión de solidaridad ante un riesgo cierto o una catástrofe segura y se abandonaban simpatías y rencillas para unir esfuerzos ante el mal.

He recordado este «toque de rebato» al anunciarse la intención, manifestada desde