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Unicef recauda fondos para ayudar a 3,2 millones de niños venezolanos

Unicef recauda fondos para ayudar a 3,2 millones de niños venezolanos

Se requieren 70 millones de dólares solo para atender la ayuda humanitaria

Unicef ha lanzado un llamamiento para recaudar 70 millones de dólares con el objetivo de atender las necesidades humanitarias de 3,2 millones de niños, cuyas cifras han subido: uno de cada tres niños venezolanos requieren ya de esta ayuda.

En un comunicado, la directora ejecutiva de la organización de las Naciones Unidas para la Infancia, Henrietta Fore, aseguró que la recaudación de los fondos solicitados tiene como finalidad atender a la mayor urgencia posible a los primeros 900.000 que se encuentran en condiciones críticas de desnutrición y supervivencia. En total, 3,2 millones de niños necesitan urgentemente comida, medicinas y educación porque el impacto «de la devastadora crisis económica y política hace que no tengan acceso a los servicios básicos y se hayan revertido décadas de progresos en el país», recalcó.

El Fondo de la ONU para la Infancia considera que las próximas semanas son esenciales para el organismo y sus socios de cara a satisfacer las necesidades humanitarias de niños y familias en Venezuela. Uno de cada tres niños, desde que nace hasta los cinco años de edad, se convierte en el ser más desprotegido y vulnerable por la fuerte crisis que padece el país sudamericano. Es víctima de la desnutrición y las enfermedades. La mortalidad infantil aumentó en un 50 por ciento entre 2014 y 2017, pasando de catorce a 31 por cada 1000 nacidos.

Desde principios de año se han registrado 190 casos de posible difteria y otros 558 de sarampión. Unos 750.000 niños y adolescentes se han quedado sin escolarizar entre 2013 y 2017.

La directora de comunicación de Unicef, Paloma Escudero, ha calificado la situación de dramática y de suponer un paso atrás en materia de salud. «Muchos médicos y enfermeras han abandonado el país. Los centros médicos están funcionando al mínimo de capacidad debido a la escasez de medicamentos. La falta de piezas de repuestos ha paralizado las unidades móviles de salud y las ambulancias. Las mujeres embarazadas, muchas de las cuales son demasiado jóvenes y están anémicas, tienen grandes dificultades para obtener la atención que necesitan. Con el empeoramiento de la escasez de combustible, a veces ni siquiera pueden llegar a los centros de salud. Las mujeres que están a punto de dar a luz necesitan llevar sus propios suministros obstétricos cuando llegan al hospital».