Mundo

Una banda de ladrones portugueses roba 100.000 euros de bacalao

Una banda de ladrones portugueses roba 100.000 euros de bacalao

No hay nada que le guste tanto a un portugués como el bacalao, especialmente en la época festiva, cuando figura en el plato estrella de la cena de nochebuena lusas: el bacalhau cozido.

Si bien se trata de un pez que siempre es procurado en el país vecino -donde se consume el 20% de todo el bacalao pescado a nivel mundial, y el 70% del que se pesca en aguas noruegas-, en diciembre las ventas de esta especie se disparan, hasta tal punto que el año pasado los 10 millones de ciudadanos portugueses consumieron seis mil toneladas de este pescado.

Por eso, cada diciembre la demanda hace que los precios bailen, y que el bacalao se convierta en una mercancía cuyo valor inevitablemente atrae el interés de los ladrones lusos, como los que protagonizaron un audaz asalto en durante la madrugada del pasado viernes en el que consiguieron robar 100.000 euros del pescado.

El crimen tuvo lugar a las afueras de Aveiro, donde se ubica el almacén fortificado de la empresa Ilhamar. Durante la madrugada la banda de ladrones taladraron un agujero en la pared trasera del edificio y, una vez dentro, procedieron a saquear varios frigoríficos industriales llenos de cajas de bacalao, las cuales fueron evacuadas de la zona en varios camiones de los cuales no hay rastro alguno.

Fuentes de la empresa señalan que los ladrones parecían saber a lo que iban: apenas robaron cajas de bacalao noruego de primera calidad, cuyo precio fácilmente puede superar los 20 euros por kilo. De momento las autoridades lusas no revelan si hay sospechosos oficiales, pero indican que la manera en la que actuaron sugiere que quienes participaron en el asalto conocían el sector, o actuaron a órdenes de alguien que sabía cuáles serían los ejemplares de mayor valor para venta posterior.

EL 'FIEL AMIGO'

Portugal es el país de la Unión Europea que más pescado consume y los lusos son los europeos que más gastan en la adquisición de los productos del mar: según Eurostat, las familias lusas destinan una media de 327 euros a la compra de pescado, 100 euros más que las familias españolas, y 220 euros más que la media de familias del resto de la Unión.

Por este motivo, desde 1983 varios Ejecutivos lusos -entre ellos, el actual- han contado con un Ministerio del Mar -encargado de gestionar todos los asuntos relacionados con la pesca-, y a nivel comunitario los portugueses muestran especial interés por carteras como la de Asuntos Marítimos y Pesca en la Comisión Europea.

Dentro del marco esa pasión por el pescado, el bacalao tiene un peso especial, hasta tal punto que en Portugal este tipo de pescado se le conoce como el "fiel amigo". En declaraciones a EL MUNDO, el antropológo José Manuel Sobral explica que aunque los lusos siempre vivieron de la pesca, la llegada del bacalao en torno al siglo XVI revolucionó la gastronomía del país vecino.

"Nuestros marineros siguieron a los navegantes vascos hacia el norte y de esa manera se toparon con las aguas ricas donde ya conseguían pescar grandes cantidades de bacalao en la Edad Media, aunque sólo empezaron a salarlo e importarlo a Portugal en torno al siglo XVI. Se convirtió en una parte clave de la dieta del pueblo, entonces muy católico, porque en esa época se prohibía el consumo de carne durante más de 100 días del año. El bacalao era una fuente de proteína fácil de conservar y transportar al interior del país".

"Incluso en días normales, para la mayoría de la población la carne era impagable. El bacalao es tan parte de nuestra cultura que desde hace más de 200 años se le llama el fiel amigo, pues es el alimento que siempre está".