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Trump denuncia la persecución contra la jueza Barrett por ser católica

Trump denuncia la persecución contra la jueza Barrett por ser católica

El presidente dice que estudia pedir el apoyo de la conferencia episcopal de EE.UU.

Los republicanos, incluido el propio presidente, Donald Trump, denuncian que el grueso de las críticas dedicadas a su elegida para ingresar en la poderosa Corte Suprema de EE.UU., la jueza Amy Coney Barrett, están motivadas por su fe católica. Barrett es jueza federal desde 2017. Antes era profesora en la universidad católica de Notre Dame. En varios discursos y artículos esta madre de siete niños, dos de ellos adoptados, ha hablado abiertamente su fe y de que es practicante, pero ha dicho que no dejará nunca que esta influya abiertamente sobre sus fallos y razonamientos.

Según dijo Trump el domingo, «van tras su catolicismo». «La apoyaré, pelearé junto a ella y nos aseguraremos de que estos ataques acaban porque realmente no tienen precedentes. Básicamente están luchando contra una religión muy importante en nuestro país. Esto es increíble. Perseguir cualquier religión y perseguir el catolicismo es simplemente increíble a estas alturas», añadió. Trump quiso hacer referencia a esas críticas flanqueado por dos de sus principales asesores, los también católicos Chris Christie, que fue gobernador de Nueva Jersey, y Rudy Giuliani, que fue alcalde de la ciudad de Nueva York.

Las críticas a la fe de Barrett ya centraron las vistas en el Senado sobre su candidatura para jueza federal en 2017. La demócrata Dianne Feinstein, de California, la interrogó sobre su credo, y en un momento, le dijo, airada: «El dogma habita con fuerza dentro de usted». Aquella frase se convirtió en un lema popular entre grupos de votantes católicos y también protestantes, que la imprimieron en pegatinas, camisetas y tazas como reclamo. Finalmente, Barrett fue confirmada como jueza federal con el voto de los republicanos y solo tres demócratas.

El domingo, en su conferencia de prensa, Trump fue preguntado si pedirá el apoyo de la conferencia episcopal estadounidense ante estos ataques. En la larga lista que la Casa Blanca ha publicado de apoyos recibidos por la jueza por parte de universidades, medios y grupos políticos y religiosos, no se encuentra de hecho la agrupación de obispos estadounidenses, que suele mantenerse escrupulosamente al margen de disputas de naturaleza política. El presidente respondió que considerará hablar con los obispos.

Una fe perseguida

Si Barrett es confirmada como novena juez del Supremo, sería la sexta persona católica en la actual bancada, junto con Sonia Sotomayor, John Roberts, Samuel Alito, Clarence Thomas y Brett Kavanaugh. Pero es la única en acceder habiéndose definido como católica practicante, procedente como es además de una universidad también católica.

Lo cierto es que en EE.UU. sí ha habido persecución contra los católicos. El Klu Klux Klan, más célebre por su linchamiento de personas de raza negra, también dirigió su campaña de intolerancia y acoso contra los católicos a principios del siglo XX. Tan arraigado fue el anticatolicismo en EE.UU. que hasta 1961 no hubo un presidente de este credo, el demócrata John Kennedy. En las elecciones de este año, el demócrata, Joe Biden, es también católico practicante, como lo es la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi. Esos mismos demócratas, alarmados por la posibilidad de que se les tache de intolerantes si se centran en atacar la fe de la jueza Barrett, han intentado impugnar el proceso. Critican sobre todo que Trump se apresure a nombrar y confirmar un noveno juez antes de las elecciones del 3 de noviembre.

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