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Steve Bannon vuelve a las películas para su «cruzada» contra China y Huawei

Steve Bannon vuelve a las películas para su «cruzada» contra China y Huawei

Este sábado se estrena su documental «Claws of the Red Dragon» en la cadena de noticias conservadora One America News Network

Una sala de cine privada en Park con la calle 59, en la zona noble de Manhattan, proyecta una película de factura modesta y apenas 50 minutos de duración. Se trata de «Claws of the Red Dragon» («Las garras del dragón rojo»), una versión dramatizada de la detención en Canadá de Meng Wanzhou, la directora financiera del gigante chino Huawei, el año pasado y las tensiones que provocó entre el país norteamericano, China y EE.UU. Más que una película, es un piloto humilde del que quizá algún día saldrá una película o una serie. Pero los espectadores aplauden con entusiasmo cuando aparecen los créditos y todavía con mayor excitación cuando aparece en la sala el productor, Steve Bannon, el que fuera estratega jefe de Donald Trump y uno de los principales muñidores de su ascenso al poder. «Aquí solo hay halcones y súper halcones», dice en referencia a personas con una línea muy dura frente a Pekín.

China ha sido una de las grandes obsesiones de Bannon, una fuerza decisiva en el ascenso del ultranacionalismo populista en EE.UU. «Los empleos y las fábricas se fueron a China y ellos nos mandaron sus opiáceos», dice tras la proyección, en una referencia similar a las que suele utilizar Trump, en plena guerra comercial con Pekín.

Mucho antes de que Trump tomara el centro de la vida política de EE.UU., Bannon contribuía al caldo de cultivo que permitirá la victoria electoral del multimillonario neoyorquino desde Hollywood. Después de su paso por el ejército y por la banca de inversión, Bannon produjo películas comerciales. Después, ya millonario, se centró en documentales de corte nacionalista y populista y tomó el mando de la principal plataforma mediática de esta ideología, Breitbart.

Después de presidir la campaña electoral de Trump, apenas duró unos meses a su lado en la Casa Blanca y ambos acabaron enfrentados. Bannon se dedicó a impulsar corrientes políticas de su agrado por todo el mundo: Jair Bolsonaro en Brasil, Matteo Salvini en Italia o Vox, en menor medida, en España. El año pasado firmó un documental sobre el ascenso de Trump para espolear al electorado republicano en las elecciones legislativas y ahora regresa a las películas con este proyecto sobre China y Huawei, que se emite este sábado en la cadena de noticias conservadora One America News Network. «Es la nueva cadena favorita de Trump», bromea Bannon.

Pseudopropaganda

La cinta es un ejercicio de pseudopropaganda alrededor de la detención de Meng, su extradición pendiente a EE.UU. y la crisis que provocó en Canadá. Una excusa para su «cruzada» contra China con un guión que a veces parece cómico por la zafiedad de algunas líneas, donde los altos cargos chinos siempre aparecen enfadados y con alegatos obvios: «Esto es Canadá, no la China comunista», dice la fiscal del caso; «los canadienses tienen las manos atadas por la ley», dice un funcionario chino. Todo para mostrar lo «pérfida» que es Huawei, a la que Bannon considera la «tercera pata, la tecnológica» del plan de China para dominar el mundo, junto a Made in China 2025 -un plan para mejorar su capacidad productiva- y la iniciativa la Franja Económica de la Ruta de la Seda para ganar influencia en Asia, Europa y África.

«Es más importante cerrar Huawei en EE.UU. que cualquier acuerdo comercial al que se pueda llegar con China», defiende.

Para Bannon, el gigante tecnológico es «una fachada del Partido Comunista Chino y del Ejército de Liberación Popular» y con proyectos como esta película -y «remakes» con más fondos que pretende rodar en EE.UU.- busca convencer sobre ello.

«Si coges su dinero, pierdes el control», responde en un momento a una pregunta de un periodista de Polonia, donde Huawei tiene mucha presencia. «Son como Hitler, Mussolini o los bolcheviques. No son partidos políticos. Son gángsters».