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¿Quién está detrás de la grabación «trampa» contra Strache?

¿Quién está detrás de la grabación «trampa» contra Strache?

El vídeo, entregado a dos medios alemanes, ha roto la coalición de gobierno y provocado el adelanto de elecciones

«Fue una especie de aventura. Contactaron con nosotros de forma anónima y nos citaron en una gasolinera a tres horas de Viena y sin saber todavía exactamente para qué», relata Bastian Obermeyer, uno de los periodistas del diario alemán Süddeutsche Zeitung. Allí pactaron condiciones de confidencialidad y les informaron que se trataba de un vídeo. Fueron conducidos hasta un hotel cercano donde por primera vez vieron las imágenes.

«Lo que más nos sorprendió es la confianza que había en aquella conversación, hablaba sin tapujos sobre tiendas en las que les gustaba comprar, cotilleos sobre si tal o tal político es homosexual y sobre un intercambio de favores políticos a cambio de financiación, como si tal cosa», describe las primeras impresiones.

El periódico asegura que se tomó tiempo y contrató a especialistas para comprobar que se trataba de Christian Strache y de Johann Gudenus, así como garantizar que el vídeo no había sido editado o manipulado. Pero se niega a informar sobre las fuentes que organizaron la encerrona y por qué si fue grabado en julio de 2017 ha permanecido sin publicar hasta ahora.

«Se trata de una trampa, no hay un caso real de corrupción pero queda destapada la intención y propensión a la corrupción de un líder político», analiza el politólogo austriaco Andreas Maislinger, «no se viola ninguna ley, pero de alguna forma es una anomalía democrática porque falta algo elemental en cualquier operación democrática: la transparencia. No sabemos quién está detrás de esa trampa y se prima a la opinión pública de conocer al denunciante».

«Que Strache es un peligro para Austria es obvio y que debía demitir al instante también», pone por delante el periodista Johannes Boie, «pero la forma en que Strache ha sido catapultado planta interrogantes de índole ética política y mediática. Strache fue filmado sin saberlo, una trampa clásica que en la jerga de los servicios secretos rusos es Kompromat, recopilar material comprometedor contra alguien y soltarlo en el momento adecuado». «Strache sale por ser un impresentable, no por ser un populista de derecha», precisa, pero advirtiendo que «alguien a quien no conocemos ha invertido mucho y durante mucho tiempo para cambiar el gobierno de Austria».