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¿Por qué López Obrador ha dado un giro de 180 grados respecto a España?

¿Por qué López Obrador ha dado un giro de 180 grados respecto a España?

Tras reclamar hace tres meses al Rey Felipe VI, a través de una carta, que pidiera perdón, esta semana ha restablecido puentes entre ambos países exclamando «Viva España»

De pedir a Felipe VI que se disculpe por la conquista de México-Tenochtitlan de 1521 a decir «viva España». Sólo tres meses separan estas dos caras del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), un radical cambio de con el que el mandatario ahora trata de mejorar las relaciones con España después de enturbiarlas con la polémica carta enviada en marzo en al Rey para pidiera perdón por los «abusos» de la conquista ocurrida hace 500 años.

«Que viva España, que viva el exilio, que vivan los refugiados españoles», dijo AMLO durante un evento en el que participó la secretaria de Estado de la España Global, Irene Lozano, para conmemorar los 80 años de la llegada de 20.000 exiliados a México tras la Guerra Civil. Con este acto, el político dio un paso para enmendar unas relaciones bilaterales que han sido excelentes desde que se restablecieron en 1977 con el presidente mexicano López Portillo (1976-1982), pero que se han tensado con la llegada a la presidencia el pasado 1 de diciembre de López Obrador.

«México desea que el Estado español admita su responsabilidad histórica por esas ofensas y ofrezca las disculpas o resarcimientos políticos que convengan», dijo AMLO en una carta en la que exigía «que el Reino de España exprese de manera pública y oficial el reconocimiento de los agravios causados».

¿Cómo puede un político dar un giro de 180 grados en política exterior en apenas tres meses?

«Refleja muy bien lo que son sus políticas inconsistentes», dice Antonio Gil Fons, experto en relaciones exteriores de la Universidad de Guadalajara en México, sobre un gobierno mexicano que promete sumir al país en un periodo que denomina como la «cuarta transformación», es decir, un proceso histórico de tal calado como lo fueron primero la Independencia, la Reforma, segundo; y la Revolución, la tercera. Sin embargo, la ambigüedad, la contradicción continua y la inconsistencia son la pauta que marca una administración que constantemente trata de estar expuesta a los medios de comunicación mediante una rueda de prensa diaria a las 7 de la mañana.

Un titular de unos días

«La carta cumplió su finalidad. No buscaba que España pida disculpas, sino dar un titular de unos días», añade Gil Fons. Con la misiva, López Obrador logró contentar a ciertos sectores políticos de la izquierda indigenista, sin embargo, la iniciativa fue tomada a modo de broma por muchos mexicanos. A su vez, tensó innecesariamente las relaciones con España, el segundo mayor inversor extranjero en México, y también el segundo mayor importador de productos mexicanos de la UE en 2018 sólo por detrás de Alemania, de acuerdo con datos de la Secretaría (Ministerio) de Economía.

Asimismo, España es un potencial aliado de México ante la UE y en materia internacional, motivo que podría explicar el cambio de postura de AMLO. Por ejemplo, España será uno de los países que participará en el desarrollo del Plan de Desarrollo Integral para Centroamérica y México, un programa en el que Estados Unidos se ha comprometido a invertir 7.800 millones de dólares como parte del acuerdo para frenar la inmigración sellado entre las administraciones de Trump y AMLO.

Justo dentro del contexto actual de tensiones migratorias, conmemorar los 80 años del exilio de los españoles republicanos que fueron acogidos en México en los años treinta le sirve al gobierno de López Obrador para reivindicar su país como el hogar de acogida de todos los necesitados; ayer los españoles, hoy los centroamericanos. Sin duda, hablar del exilio español es un tema con el que su gobierno de tintes izquierdistas como el de Pedro Sánchez se sienten más cómodos que hablando sobre la Conquista, un asunto que AMLO podría haber enterrado o, quizá, volver a sacar en el futuro.