Mundo

Nuevo ministro del Interior en Cuba: la continuidad de la represión

Nuevo ministro del Interior en Cuba: la continuidad de la represión

El general de brigada Lázaro Alberto Álvarez Casas ha sido elegido para el cargo

A propuesta del presidente de la República, el Consejo de Estado cubano designó como ministro del Interior al general de brigada Lázaro Alberto Álvarez Casas quien ocupará el cargo más poderoso dentro de la estructura gubernamental del régimen de La Habana.

Tras la muerte del vicealmirante Julio César Gandarilla Bermejo, el pasado martes 24 de diciembre, a consecuencia de una «prolongada enfermedad», Álvarez Casas asumirá la cartera del Interior heredando los mecanismos de represión implementados por su antecesor que, según destacaron los medios de prensa controlados por el régimen, habría solicitado que tras su muerte su cadáver fuese cremado y no se ejecutará «ninguna ceremonia militar ni actividad pública».

En un panorama complejizado por la severa crisis económica y financiera y el descontento popular que ha desembocado en disímiles manifestaciones públicas a lo largo del país, la expectativa ante la designación de Álvarez Casas es si la represión policial continuará en su escalada.

La represión en la isla ya no solo se enfoca contra las organizaciones opositoras, activistas pro Derechos Humanos, artistas y periodistas independientes, sino que se ha extendido contra la sociedad civil.

No pocos observadores han vaticinado la inminencia de un estallido social como consecuencia de lo que el presidente Miguel Díaz-Canel ha catalogado de «parcial dolarización de la economía», y que ha resultado en un apartheid económico que ensancha las brechas sociales en un país donde la escasez de alimentos, productos básicos y medicamentos son denunciados diariamente por lo cubanos en las redes sociales.

Como ministro del Interior Álvarez Casas, de 57 años de edad, asume por las responsabilidades de este cargo las riendas del temido Departamento de la Seguridad del Estado (DSE) que, en los últimos años, ha incrementado la represión violenta contra el sector opositor y la prensa independiente.

Aumento de detenciones e interrogatorios ilegales, hostigamiento, acoso, construcción de delitos, penas de prisión y golpizas han sido parte de los mecanismos que definen y utiliza las acciones del DSE. Denuncias que se han presentado ante las organizaciones internacionales responsables de velar por el respeto a los Derechos Humanos y libertades civiles en las naciones miembros de la ONU.

Nada indica, concuerdan no pocos observadores, que la designación de Álvarez Casas podría significar una pausa en la escalada represiva en la isla.

Ver los comentarios