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Mohamed Mursi, el islamista que derrocó un golpe de Estado

Mohamed Mursi, el islamista que derrocó un golpe de Estado

El político hizo toda su carrera en los Hermanos Musulmanes, una cofradía musulmana con gran influencia en Egipto

El expresidente de Egipto Mohamed Mursi ha muerto este lunes después de sufrir un desmayo durante un juicio, ha informado la televisión pública del país. Nacido en 1951, el líder de los Hermanos Mandatarios dirigó el país durante un año, cuando un golpe de Estado militar le derrocó en 2013.

Mursi era el perfecto funcionario de los Hermanos Musulmanes. Discreto hasta rozar lo insulso, según le llegaban a achacar sus críticos. Una pieza más en el engranaje de una organización con más de 80 años de experiencia, con un proyecto fuerte, defiende la hermandad.

El político nació en la provincia de Sharquiya, en el delta del Nilo, donde la cofradía tuvo uno de sus baluartes. Estudió ingeniería en El Cairo y amplió sus estudios en la Universidad de California, en Estados Unidos, donde fue profesor asociado y nacieron sus hijos.

Mursi acabó siendo el candidato presidencial de los Hermanos Musulmanes casi por accidente. Fue incluido a última hora, cuando la cofradía empezó a sospechar que su primera opción, el duro pero carismático Jairat al Shater, podía ser descalificado. Sin embargo, su anodina presencia se compensó con la fuerza del grupo que le sostenía.

En el momento de su elección, Mursi tenía experiencia política, ya que fue diputado durante cinco años y fue, además, presidente del Partido Libertad y Justicia, la marca electoral de los Hermanos Musulmanes. Durante años, Mursi fue un vasallo fiel de Al Shater. Ambos representaban el ala más conservadora de la cofradía.

La suerte del presidente egipcio se torció tras el golpe de Estado militar de 2013, en el que fue derrocado. Desde entonces, el político padeció un viacrucis judicial que se saldó con una cadena perpetua por espionaje en septiembre de 2017.