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Macao deniega la entrada a la presidenta de la Cámara de Comercio de EEUU en Hong Kong

Macao deniega la entrada a la presidenta de la Cámara de Comercio de EEUU en Hong Kong

Es como el juego del gato y el ratón. Un día muerde uno. Al siguiente, el otro. Y así llevan ya unos meses. Las tensiones aumentan. No hay tregua entre China y Estados Unidos por el control del tablero geopolítico. Hoy, cuando Tara Joseph, presidenta de la Cámara de Comercio de Estados Unidos (AmCham) en Hong Kong, intentó entrar a Macao, fue retenida durante dos horas por los funcionarios de inmigración. Al final le negaron la entrada a la ex colonia portuguesa. Ella ha declarado a Reuters que no le dieron ninguna explicación al respecto.

Si retrocedemos unas horas, y viajamos a Pekín, nos encontramos con que el Partido Comunista ha puesto restricciones a los diplomáticos estadounidenses como una represalia a las que ya puso en su día Washington a los diplomáticos chinos.

Si nos vamos el martes hasta la tierra de Donald Trump, encontramos un proyecto de ley sobre los derechos de los uigures -la minoría musulmana perseguida en Xinjiang- que podría imponer sanciones contra altos funcionarios de China continental por la represión...

Hoy esta permanente disputa le ha tocado padecerla a Tara Joseph. La presidenta de la AmCham ya postuló su posición contra la ley de extradición que quería imponer China en Hong Kong y que fue el motivo por el que empezaron las protestas que llevan seis meses golpeando a la ex colonia británica.

Pero Tara también manifestó hace unos días su descontento ante la legislación aprobada por Donald Trump la semana pasada que podría generar acciones diplomáticas y sanciones económicas contra Hong Kong. Washington podría suspender el estatus comercial especial de Hong Kong, basado en una certificación anual del Departamento de Estado de los Estados Unidos sobre si la ciudad conserva un grado suficiente de autonomía bajo el marco de un país, dos sistemas.

"Muchas empresas estadounidenses temen que el proyecto de ley, con las secciones que abordan los controles y sanciones de exportación, podría tener consecuencias contraproducentes para ellos", explicó Tara. "El hecho de que la mayoría de las empresas digan que no abandonarán la ciudad, resalta la importancia de Hong Kong como un centro de negocios estratégico e insustituible para Asia", añadió. En la ciudad actualmente operan 1.300 empresas estadounidenses.

Tras la aprobación de la ley sancionadora, desde Pekín respondieron advirtiendo de que tomarían "fuertes represalias". Y así hicieron hace unos días prohibiendo a los buques y aeronaves militares de Estados Unidos hacer escala en Hong Kong. Además, sancionarán a varias ONG con sede en el país norteamericano. "El Gobierno chino está decidido a proteger nuestra soberanía e intereses de desarrollo nacionales. Estamos decididos a oponernos a la intromisión extranjera en estos asuntos. Hong Kong es de China y los asuntos de Hong Kong son puramente asuntos internos de China", ha dicho el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Geng Shuang.

Ahora, tras el impedimento de entrar a Macao a la presidenta de la Cámara de Comercio, el turno pasa a Estados Unidos. Veremos con qué nos sorprenden.