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López Obrador visita a Trump rodeado de una fuerte polémica

López Obrador visita a Trump rodeado de una fuerte polémica

Los demócratas en el Capitolio piden que se cancele la bilateral en la Casa Blanca

En un sorprendente e inesperado giro, el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, ha elegido Estados Unidos para su única visita al extranjero desde que ascendió al cargo en diciembre de 2018. Su llegada a Washington mañana, en plena pandemia, está rodeada de polémica, porque en principio iba a ser una celebración trilateral de la entrada en vigor del nuevo tratado de libre comercio con el canadiense Justin Trudeau, pero este ha rehusado la invitación, y porque en la agenda acordada con la Casa Blanca no figura, de momento, una conferencia de prensa conjunta como suele ser habitual en este tipo de visitas.

Los demócratas, de hecho, han tomado la insólita decisión de pedirle al presidente estadounidense que no reciba al mexicano, algo sin precedentes. Es más, lo han hecho a través del influyente Caucus Hispano del Congreso, donde están representados los principales latinos del Capitolio. Según dicen en una carta enviada a la Casa Blanca, la decisión de Trump de ofrecer y de López Obrador de aceptar «una bilateral cuando el Congreso está en receso y cuando los diputados están en sus distritos para abordar las necesidades de las comunidades que han sido golpeadas por esta pandemia, es un intento descarado de politizar las relaciones entre EE.UU. y México». «Le recomendamos encarecidamente que cancele esta reunión», le dicen a Trump.

Han pasado cinco años, pero tanto en EE.UU. como en México todavía se recuerda cuando el entonces candidato estadounidense calificó a los inmigrantes mexicanos como «violadores» y «criminales». En un mitin hace dos semanas en Oklahoma, el presidente estadounidense revisitó aquella polémica al alertar de la abundancia de «hombres malos» (lo dijo en español) que «entran a robarle a una mujer joven tras romper la ventana y cuando el marido no está en casa».

López Obrador ha sido invitado por la presidencia estadounidense para celebrar la entrada en vigor del nuevo tratado de libre comercio de América del Norte, conocido en español como T-MEC y que ya fue firmado por México, EE.UU. y Canadá. Sin embargo, la celebración será descafeinada porque no acudirá el presidente de Canadá, Justin Trudeau. «No puede asistir a este encuentro del miércoles, según me informaron», dijo López Obrador.

Visita de Pedro Sánchez

El mandatario mexicano no ha parado de realizar giras dentro de su país, pero ha tardado casi veinte meses en salir de México. El año pasado no participó en la Asamblea General de las Naciones Unidas ni acudió al G-20, un desinterés que en su momento también generó controversia dentro de México.

«El respeto al derecho ajeno es la paz», suele decir -citando una frase célebre del expresidente mexicano Benito Juárez- cuando le preguntan sobre asuntos internacionales. Esta falta de viajes al exterior es correspondida por otros gobiernos extranjeros. Pedro Sánchez fue, en enero de 2019, el primer presidente que visitó México tras la toma de posesión de López Obrador. Pocos más han seguido. En año y medio, las visitas más destacadas han sido las del presidente guatemalteco Alejandro Giammattei, el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov y el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel.

Mientras tanto, las relaciones entre López Obrador y Trump se han ido estrechando. La base de esta buena relación se basa en que, hasta el momento, López Obrador ha implementado todas las exigencias que el estadounidense le ha requerido en materia migratoria a cambio de que Trump no imponga aranceles a México. El resultado es que el flujo migratorio por la frontera sur de EE.UU. había descendido considerablemente antes de que golpeara la pandemia de coronavirus.

Según la embajada mexicana en EE.UU., López Obrador planea visitar monumentos en Washington antes de ser recibido por Trump el miércoles por la tarde. Tras varias reuniones, tendrá una cena de trabajo en la Casa Blanca.