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Las concesiones de Macron no ponen fin a la crisis de la reforma del sistema de pensiones

Las concesiones de Macron no ponen fin a la crisis de la reforma del sistema de pensiones

El proyecto de Ley sigue «matizándose» y debiera ser aprobado en Consejo de ministros a finales de mes o primeros de febrero, para ser discutido en la Asamblea Nacional los próximos meses

Emmanuel Macron afirma que «continuará explicando y concertando», cuando sus concesiones globales y sectoriales, a muy distintos colectivos y sindicatos, no han puesto fin al rosario de huelgas que siguen complicando el funcionamiento de los transportes públicos nacionales, ferrocarriles, metro y autobuses, sin perspectivas de fin, cuarenta y dos días después del estallido callejero de la crisis, el 5 de diciembre pasado. La prolongación indefinida de la crisis corre el riesgo de influir en la incipiente campaña de las elecciones municipales del próximo mes de marzo, añadiendo un nuevo frente de crisis nacional.

Los candidatos del partido de Macron, «La República En Marcha», comienzan a ser víctimas del fuego cruzado de los sindicatos y los partidos de oposición de izquierda y derecha, cuando el partido de Marine Le Pen, Agrupación Nacional (AN, exFrente Nacional, FN), se cotiza como posible partido mayoritario en la región administrativa de Occitania, la Cataluña francesa.

Édouard Philippe, primer ministro del Gobierno de Macron, continúa discutiendo con los sindicatos que quieren discutir, con un margen de maniobra a geometría variable, que corre el riesgo de seguir desguazando parcialmente la reforma. El frente sindical, por su parte, se ha dividido en partidarios de prolongar la crisis indefinidamente y partidarios de seguir negociando esperando conseguir nuevas concesiones. La Confédération générale du travail (CGT, históricamente ligada al PCF) sigue pidiendo la retirada completa del proyecto de sustitución de los 42 regímenes de pensiones por un régimen único y universal. La Confédération française démocratique du travail (CFDT, calificada de «reformista») ha decidido no convocar nuevas huelgas, esta semana, dejando en suspenso una posible salida de la crisis. Pero sigue «chalaneando» nuevas concesiones.

Esa división sindical complica una solución final de la crisis. Muchos colectivos beneficiarios de regímenes de jubilación especiales siguen convocando paros particulares, multiplicando la confusión.

La Société nationale des chemins de fer français (SNCF, equivalente a la Renfe española) anuncia de un día para otro una mejora del tráfico ferroviario nacional. Mejora poco perceptible para los usuarios. La Régie autonome des transports parisiens (RATP, Ente público de los transportes públicos parisinos, metro y autobuses) tampoco consigue asegurar un tráfico «normal». De un día para otro, no es fácil saber qué líneas de metro funcionarán normalmente, ni qué líneas estarán cerradas, durante unas horas o durante todo el día.

Abogados, enfermeras, transportistas, entre otros numerosos colectivos, siguen exigiendo que la reforma del sistema nacional de pensiones tenga en cuenta la «particularidad» de sus respectivas profesiones, entre muchas otras.

Emmanuel Macron anunció el 2017 la supresión de los 42 regímenes de pensiones y jubilaciones especiales, sustituidos por un sistema único y universal. Elegido presidente, lanzó un proceso de concertación. Dos años y medio más tarde, el Gobierno sigue «negociando y concertando» con un resultado provisionalmente modesto. El proyecto de Ley de reforma del sistema nacional de pensiones sigue «matizándose». Y debiera ser aprobado en Consejo de ministros a finales de mes o primeros de febrero, para ser discutido en la Asamblea Nacional los próximos meses.

El proyecto original ha quedado parcialmente «desguazado». Y nadie sabe, con precisión, en qué quedará el proyecto final, sujeto a sucesivas matizaciones. La crisis se prolonga, indefinidamente.