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La Duma rusa aprueba por unanimidad la reforma de Putin para perpetuarse en el poder

La Duma rusa aprueba por unanimidad la reforma de Putin para perpetuarse en el poder

El texto aprobado hoy ha recibido el apoyo de los 432 parlamentarios presentes en el hemiciclo, sobre un total de 450 escaños que tiene la Duma, lo que significa que 18 se ausentaron

La Duma Estatal (Cámara Baja del Parlamento ruso) ha aprobado esta mañana en primera lectura el proyecto de enmiendas a la Constitución enviado el lunes por el presidente Vladímir Putin a los diputados. Se abre ahora un periodo de 15 días para que los legisladores presenten sus propuestas de modificación y se proceda a la aprobación del documento en segunda lectura hacia mediados de febrero. El texto aprobado hoy ha recibido el apoyo de los 432 parlamentarios presentes en el hemiciclo, sobre un total de 450 escaños que tiene la Duma, lo que significa que 18 se ausentaron.

El proyecto de reforma de la Carta Magna de Putin contempla el reforzamiento de las prerrogativas del Parlamento y del Tribunal Constitucional, la transformación del Consejo de Estado en órgano con poderes ejecutivos, la prohibición de que los altos funcionarios tengan nacionalidad o permiso de residencia en otros países, la limitación del número de mandatos presidenciales exclusivamente a dos, la primacía de la Constitución rusa sobre los acuerdos adquiridos a nivel internacional y la inclusión en sus artículos de obligaciones sociales como la actualización periódica de las pensiones y el salario mínimo.

A juzgar por la palabras pronunciadas el lunes por el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, podría no ser necesario un referéndum para someter los cambios constitucionales al criterio de la ciudadanía, ya que no afectan a artículos que exigen obligatoriamente tal procedimiento.

La idea de reformar la Ley Fundamental fue lanzada por el jefe del Kremlin el pasado día 15 durante su discurso anual ante las dos Cámaras del Parlamento. Nada más terminar su alocución, Putin instó a dimitir al entonces primer ministro, Dmitri Medvédev, y al Gobierno en pleno. Propuso al frente del Ejecutivo a Mijaíl Mishustin, ratificado al día siguiente por la Duma.

Y el martes, fueron presentados los ministros del nuevo Gabinete, en donde casi la mitad son caras nuevas, aunque conservando el núcleo duro de veteranos leales al presidente. Son en total 32 miembros, incluyendo al primer ministro, e incorpora solamente a tres mujeres. En el marco de todas estas remodelaciones, el máximo dirigente ruso ha destituido también al fiscal general, Yuri Chaika, que ha sido sustituido por Ígor Krasnov.

La inmensa mayoría de los analistas coinciden en señalar que todo se trata de una gran maniobra de Putin para seguir mandando después de 2024, cuando finaliza su actual y definitivo mandato presidencial. Aunque el Parlamento tendrá mayores atribuciones que ahora, la reforma constitucional apenas modificará el carácter presidencialista del sistema político ruso. Ayer miércoles, Putin rechazó la idea de que su país se convierta en una "república parlamentaria". A su juicio, "el presidente debe ser la figura principal del Estado (...) de otra forma se caería en la duplicidad de poderes y eso es muy peligroso".