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La coalición con la extrema derecha salta por los aires en Austria tras la aparición de un escandaloso video

La coalición con la extrema derecha salta por los aires en Austria tras la aparición de un escandaloso video

Según estas grabaciones, durante una reunión en julio de 2017, el ultraderechista Christian Strache habría prometido a un inversor ruso en un chalet en Ibiza contratos públicos a cambio de ayudas para la campaña de su partido

El número dos del gobierno austriaco y líder del partido de extrema derecha FPÖ, Christian Strache, ofrecerá a mediodía una rueda de prensa para explicar la situación en la que queda el gobierno en Viena, después de que el canciller Sebastian Kurz, del Partido Popular (ÖVP), le haya comunicado que no desea seguir trabajando con él. La fulminante ruptura tiene lugar después de que dos publicaciones alemanas, «Der Spiegel» y «Sueddeutsche Zeitung», publicasen anoche comprometedores fragmentos de una grabación con cámara oculta de una reunión que habría tenido lugar antes de las elecciones en Austria.

Según estas grabaciones, durante una reunión en julio de 2017 a la que también asistía el destacado miembro del FPÖ Johann Gudenus, Strache prometió a un inversor ruso en un chalet en Ibiza contratos públicos a cambio de ayudas para la campaña electoral de su partido. En realidad se trataba de un montaje para cazar al jefe del FPÖ que se ha hecho público a solo una semana de las elecciones europeas y cuando la tensión entre los miembros del gobierno de Viena era ya evidente.

En las imágenes se ve al vicecanciller Strache y a Johann Gudenus, jefe del grupo parlamentario del FPÖ, discutiendo con una mujer, que afirma ser la sobrina de un oligarca ruso, sobre cómo puede invertir dinero en Austria, concretamente para controlar el periódico de mayor tirada del país, el Krone Zeitung. La conversación se centra principalmente en la posibilidad de adquirir una participación importante del accionariado del poderoso tabloide austríaco. Se oye a Strache sugerir que, bajo un nuevo liderazgo, el Krone podría ayudar al FPÖ en su campaña electoral.

También sugiere a la mujer que esta podría tener acceso a contratos públicos. «Ella tendrá todos los contratos públicos obtenidos actualmente por Strabag», dice Strache, en referencia a un grupo austríaco de construcción clave en el sector. También queda registrado cómo rechaza que se puedan dar resistencias en el seno de la redacción del Kronen Zeitung porque «los periodistas son los mayores prostituidos del planeta», afirma.

Petición de dimisiones

Tras la publicación de estos videos, los principales partidos de oposición austriacos se han apresurado a reclamar la dimisión de Strache y, por haber formado coalición de gobierno con él, también la dimisión del jefe del Partido Popular austriaco. La principal formación de oposición, el Partido Socialista (SPÖ), ha calificado el asunto del «mayor escándalo» de la república austriaca de posguerra. El partido liberal NEOS se ha hecho eco de la petición de renuncia y ha declarado que las elecciones parlamentarias ahora se han convertido en «inevitables».

En una primera reacción, Strache ha admitido que la reunión tuvo lugar, pero ha negado haber cometido delito alguno. El líder de extrema derecha ha declarado a Sueddeutsche Zeitung que «se consumió mucho alcohol a lo largo de la noche» y que existió una «gran barrera lingüística» durante la conversación.

La prensa austriaca, por su parte, no puede ser más contundente en sus valoraciones. «Una trampa, un vídeo, un daño total: la carrera política de Heinz-Christian Strache terminó abruptamente el viernes por la noche. La coalición turquesa-azul (ÖVP-FPÖ) ha fracasado», titula el prestigioso semanario vienés Profil, que cita fuentes del partido del canciller.