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La caravana de emigrantes entra en México y avanza hacia EE.UU.

La caravana de emigrantes entra en México y avanza hacia EE.UU.

En junio de 2019, el país latinoamericano firmó un acuerdo para frenar el avance de emigrantes a cambio de que Washington no imponga aranceles

Cientos de emigrantes indocumentados entraron en México el jueves por la mañana -la tarde en España- tras cruzar el río Suchiate que delinea la frontera con Guatemala. El grupo está formado por varios de los centroamericanos que eran parte de una caravana de unas 2.000 personas que el lunes habían tratado cruzar la frontera, sin embargo, elementos de la Guardia Nacional mexicana lograron entonces repeler la intentona y les devolvieron a Tecún Umán, en Guatemala.

Los emigrantes no penetraron a México por las cercanías del puente Rodolfo Robles -que une México y Guatemala-, lugar por el que no pudieron cruzar lunes. En esta ocasión, eligieron un punto próximo al puente Suchiate 2, a unos 2 kilómetros de Rodolfo Robles, y pudieron acceder a territorio mexicano sin encontrar resistencia por parte de las fuerzas de seguridad.

La acción tuvo lugar sobre las 6 de la mañana y hasta el momento han logrado continuar su avance hacia el norte recorriendo la carretera que conecta el municipio de Ciudad Hidalgo con Tapachula, en el sur de México. Hay aproximadamente unos 40 kilómetros de distancia entre ambas ciudades.

Varios efectivos de la Guardia Nacional se han desplazado hasta el municipio de Frontera Hidalgo, a 7 kilómetros de Ciudad Hidalgo, para tratar de detener la caravana, según dijeron fuentes gubernamentales a medios locales.

La entrada del enorme colectivo en México se produce, además, solo un día después de que EE.UU. había felicitado a México por la operación que ejecutaron sus fuerzas de seguridad para detener la caravana. «Alabo al Gobierno de México por mantener su compromiso para aumentar la seguridad y el cumplimiento de la ley en su frontera sur», dijo Chad Wolf, el secretario interino de Seguridad Nacional de Estados Unidos, en un comunicado el miércoles.

En junio de 2019, México firmó un acuerdo con Estados Unidos que le compromete a frenar el avance de emigrantes a cambio de que Washington no imponga aranceles sobre todos los productos importados desde el país latinoamericano. Por ello, México ha mandado unos 600 agentes de la Guardia Nacional para reforzar su frontera sur y que no vuelva a ocurrir como en 2018, cuando una enorme caravana de centroamericanos recorrió todo el país hacia el norte.

Con la intención de objetivo de disolver al colectivo, el Gobierno mexicano ha ofrecido más de 4.000 empleos para los centroamericanos en el sur del país. La oferta, sin embargo, resulta poco atractiva porque los estados sureños de Chiapas y Oaxaca son dos de los más pobres de México y los salarios ahí rondan cantidades similares a los que pueden obtener en Honduras, Guatemala o El Salvador.

Unos 500.000 centroamericanos atraviesan México cada año para intentar llegar a Estados Unidos, según calcula Médicos Sin Fronteras. Viajar en enormes caravanas es un sistema que se popularizó en 2018, ya que es un mecanismo que les ayuda a atravesar México de forma más segura que si fueran solos. Habitualmente, los emigrantes son víctimas de extorsión, robo o secuestro cuando cruzan México.