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Julio de Vido en libertad, pero con tobillera electrónica

Julio de Vido en libertad, pero con tobillera electrónica

El exsuper ministro que acompañó a Cristina y a Néstor Kirchner desde su etapa de en la Gobernación de Santa Cruz (en los años 90) salió con un discurso recargado de inocencia y ataque contra los jueces

Una tobillera electrónica le recordará las 24 horas que sigue siendo un hombre privado de libertad pero, al menos, podrá moverse en su «chacra» (pequeña finca) de Zarate, ubicada en la provincia de Buenos Aires. Julio de Vido, el exministro de Planificación durante los Gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner (2003-2015) salió de prisión pero podría volver pronto a su celda si se acelera la serie de juicios que tiene pendientes. Todos, vinculados a la obra pública, el pozo sin fondo del latrocinio kirchnerista.

De Vido fue excarcelada en el marco de la causa conocida como «los cuadernos de las coimas» (sobornos) redactados por un chófer de Roberto Baratta (su mano derecha) que dejó apuntado, con todo lujo de detalle, los nombres y entregas de las mordidas de empresarios. Muchos de estos, se arrepintieron posteriormente y reconocieron los hechos.

El exsuper ministro que acompañó a Cristina y a Néstor Kirchner desde su etapa de en la Gobernación de Santa Cruz (en los años 90) salió con un discurso recargado de inocencia y ataque contra los jueces. Al estilo de su exjefa y actual vicepresidente, adjudicó todos sus males (crímenes) a motivos políticos y embistió contra el Gobierno de Mauricio Macri al que calificó, sin atisbo de pudor, de ser «el más corrupto de la historia».

Durante 780 días permaneció De Vido entre rejas. El Tribunal Oral Federal que entiende esa causa le dio el regalo de Navidad por anticipado por orden del Tribunal de Casación, instancia judicial superior. El proceso judicial se prolonga y los jueces consideraron que la prisión preventiva excedía los límites aceptables. Algo similar sucedió con Baratta que también pasó de estar detrás de uno barrotes a una situación de arresto domiciliario con la correspondiente tobillera electrónica.

Julio de Vido fue el primero peso pesado en perder sus fueros en el Congreso. En octubre del 2017 se entregó en los Tribunales Federales de Comodoro Py. Por entonces estaba siendo juzgado por la tragedia ferroviaria de Once, en alusión al barrió donde un tren termino descarrilado tras estrellarse contra un anden. Murieron 52 personas. Por esta causa, por administración fraudulenta, fue condenado a 5 años y 8 meses de prisión. En prisión fue procesado, además de por los Cuadernos de las Coimas, por otras causas vinculadas a Odebrech, la compra de «trenes chatarra» (afectaría a España) y media docena más.

En sus primeras declaraciones radiales a Eduardo Valdés, actual diputado y exembajador de Cristina Kirchner en el Vaticano, exigió «desarticular las instrucciones de Stornelli (Carlos)», el fiscal que le investiga las del juez «Bonadío (Claudio)» y las del también fiscal Gerardo «Pollicita». Se apoyó en el discurso de Alberto Fernández donde arremetió contra la Justicia y anunció una reforma integral. Así exigió: «Tiene que apuntar a la nulidad absoluta de las instrucciones de las causas. Si no, no resolvemos el problema y las palabras del Presidente van a caer en saco roto».