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Fallece a los 81 años Juan Guzmán Tapia, el juez chileno que procesó dos veces a Pinochet

Fallece a los 81 años Juan Guzmán Tapia, el juez chileno que procesó dos veces a Pinochet

El magistrado tomó en sus manos la causa conocida como la «Caravana de la muerte», una comitiva militar que en octubre de 1973 recorrió varias ciudades de Chile y ejecutó sumariamente a más de 75 personas

El exjuez chileno Juan Guzmán Tapia, que procesó dos veces y desaforó al dictador Augusto Pinochet, falleció este viernes en Santiago a la edad de 81 años. El magistrado, integrante de la Corte de Apelaciones, fue designado en 1998 para investigar la primera querella criminal contra el jefe militar que se mantuvo en el poder por 17 años luego de derrocar en 1973 al presidente socialista Salvador Allende.

Guzmán tomó en sus manos la causa conocida como la «Caravana de la muerte», una comitiva militar que en octubre de 1973 recorrió varias ciudades de Chile y ejecutó sumariamente a más de 75 personas, en su mayoría dirigentes y funcionarios del gobierno depuesto. El exmagistrado inició su investigación en enero de 1998, cuando Pinochet se mantenía como jefe del Ejército, cargo que abandonó en marzo de ese año para ocupar un escaño vitalicio en el Senado, por lo que tenía fuero parlamentario y hacía inviable su juzgamiento sin antes despojarlo de su coraza legal.

Desafuero del dictador

En septiembre de ese año, Pinochet decidió viajar a Londres para realizarse exámenes médicos, ocasión que aprovechó el juez español Baltasar Garzón para ordenar su arresto bajo cargos de crímenes de lesa humanidad. Tras un largo proceso que duró 503 días, Pinochet evitó su extradición hacia España y fue devuelto a Chile. A los pocos días de aterrizar, en marzo del 2000, Pinochet fue imputado como autor de los crímenes de la «Caravana de la muerte», procesado además por desapariciones forzadas y el juez inició el expediente para el desafuero del dictador, que finalmente la Corte Suprema chilena concedió en el 2004. Sin embargo, el mismo alto tribunal revocó los cargos imputados a Pinochet y declaró que el otrora poderoso dictador no podía hacer frente a un juicio por estar afectado de «demencia».

Los sucesivos reveses judiciales que sufrió el juez Guzmán no le impidieron seguir investigando los crímenes de la dictadura, que en 17 años –según cifras oficiales del Estado- dejó 3.200 víctimas, de las cuales 1.192 son personas detenidas desaparecidas, mientras una comisión investigadora verificó casi 40 mil casos de torturas.

Desolado, el exjuez escribió en sus memorias: «Hubo la tenacidad que se requiere por parte de los jueces para dar el primer paso, procesar a Pinochet, pero no hubo voluntad de los miembros de los tribunales superiores para que hubiera juicio. Pinochet fue procesado, pero no juzgado».

Tras su retiro, Guzmán Tapia se dedicó a la enseñanza universitaria, tuvo una fallida candidatura senatorial como independiente, defendió a activistas mapuche ante tribunales y promovió la realización de una asamblea constituyente para terminar con la Constitución que elaboró Pinochet.

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