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Emmanuel Macron busca en Italia un aliado para refundar Europa

Emmanuel Macron busca en Italia un aliado para refundar Europa

En enero de 2018, el presidente francés Emmanuel Macron y el entonces primer ministro italiano Paolo Gentiloni acordaron las bases de un acuerdo bilateral con el que relanzar un nuevo eje europeo liderado por París y Roma. Aquel 'Tratado del Quirinal', inspirado en el firmado entre Francia y Alemania en 1963, que sirvió para sentar los pilares de la construcción europea, se quedó en papel mojado después de que la Liga de Matteo Salvini y el Movimiento Cinco Estrellas llegaran al poder seis meses después y declararan la 'guerra' al inquilino del Elíseo. Ahora, con una nueva coalición en el Gobierno italiano, Francia busca en su vecino del sur un aliado con el que refundar Europa.

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, y el presidente francés, Emmanuel Macron, presidieron en Nápoles una cumbre en la que participaron los ministros de Interior, Exteriores, Justicia, Defensa, Economía, Transporte, Medio Ambiente, Cultura, Educación, Investigación y Asuntos Europeos de ambos países. Los representantes de las delegaciones debatieron sobre el futuro pacto de estabilidad de la UE, así como la gestión de la política migratoria común. En este sentido, ambos mandatarios acordaron la necesidad de luchar de manera conjunta contra el tráfico de seres humanos, el terrorismo y favorecer una gestión ordenada de la inmigración mejorando la colaboración en el Mediterráneo central.

Macron agradeció el trabajo del presidente de la República italiana, Sergio Mattarella, y del primer ministro Conte al término de un encuentro que servirá, dijo el mandatario francés, para "relanzar" las relaciones entre Francia e Italia. Un pacto "importante no sólo para nuestros países, sino también un elemento de equilibrio y dinamismo para al UE", aseguró, si bien en su discurso no nombró a España ni a ningún otro aliado europeo. Por su parte, Conte subrayó la necesidad de trabajar de forma conjunta para hacer la UE "un poco más solidaria, segura, social y respetuosa con el medio ambiente".

La reunión entre ambos mandatarios sirvió para pasar página después de meses de desencuentros como consecuencia de la política migratoria del ex ministro del Interior, Matteo Salvini. Durante el anterior Ejecutivo italiano, la tensión diplomática entre París y Roma alcanzó uno de sus momentos más críticos cuando un estrecho colaborador de Macron declaró "vomitiva" la posición del Gobierno de la Liga y el Movimiento Cinco Estrellas frente a la gestión de la crisis migratoria. Italia exigió disculpas públicas y convocó al embajador francés en Roma. Pocos meses después, sería París quien reclamaría explicaciones a sus vecinos italianos tras la reunión del entonces ministro de Trabajo y vicepresidente, Luigi Di Maio, con una delegación de los chalecos amarillos. Un año después, las tensiones parecen superadas.

El presidente francés aterrizó en Nápoles después de visitar el hospital de París donde el miércoles murió la primera víctima francesa por coronavirus. "Tenemos ante nosotros una crisis, una epidemia que se avecina", advirtió Macron. La expansión de la enfermedad, que ya se ha cobrado 17 muertos y 650 contagiados en Italia, fue una de las principales cuestiones tratadas durante la reunión. Macron aseguró que Francia mantendrá abiertas las fronteras con Italia, rechazando así la propuesta de la líder de la ultraderecha Marine Le Pen, que había pedido la instauración de estrictos controles fronterizos para evitar que el brote registrado en el norte de Italia pudiera alcanzar el país galo. "Es un virus que nos implica a todos y la situación sólo será resuelta con una perfecta cooperación internacional", zanjó.