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El vandalismo y la violencia irrumpen en la huelga por la reforma de las pensiones en Francia

El vandalismo y la violencia irrumpen en la huelga por la reforma de las pensiones en Francia

A primera hora de la tarde, 450.000 personas se habían manifestado en toda el país contra la reforma de las pensiones

La jornada de huelgas y manifestaciones contra la reforma del sistema nacional de pensiones ha confirmado una revuelta profunda e inflamable contra Emmanuel Macron, cuya personalidad «altiva» y «elitista» funciona como una bomba de relojería contra su política.

A primera hora de la tarde, 450.000personas se habían manifestado en toda Francia, cuando los transportes públicos (trenes, metro, autobuses) estaban muy profundamente perturbados.

Cuando la gran manifestación de París comenzaba a desfilar, los estallidos de violencia callejera «mancharon» la protesta sindical con el incendio de vehículos, acompañados del vandalismo incontrolado y la actuación «enérgica» de los anti disturbios, con cargas de gases lacrimógenos y cañones de agua, en los alrededores de la parisina Plaza de la República.

Enfrentamientos de manifestantes con la policia hoy en París - AFP

En su origen último, la jornada de huelgas y protestas había sido convocada para intentar frenar o paralizar la reforma del sistema nacional de pensiones. A primera hora de la tarde, la personalidad del presidente de la República había «eclipsado» ese inmenso problema pendiente.

Retomando las imágenes que lanzaron, hace un año, las distintas familias de «chalecos amarillos», de extrema izquierda y extrema derecha, los manifestantes de París y varias capitales de provincias han vuelto a presentar a Emmanuel Macron «disfrazado» de Luis XVI, de «monarca absoluto», de «aristócrata»… condenado a una guillotina virtual.

Desde hace un año, desde el estallido de la crisis de los «chalecos amarillos», esa visión simbólica de Emmanuel Macron está muy presente en todas las manifestaciones de protesta. En alguna ocasión, «chalecos amarillos» de extrema derecha, han llegado a imaginar una «ejecución simbólica» del presidente en una guillotina de papel. Tras la «gracieta», se trata de un rechazo de fondo inflamable e imprevisible.

Ante la jornada de protestas y manifestaciones, el presidente de la República dice estar «sereno» y «determinado». Sindicatos y manifestantes desean prolongar la prueba de fuerza «indefinidamente».

Proceso negociador

Los sindicatos convocaron la huelga de jornadas y manifestaciones para protestar contra el proyecto de reforma del sistema nacional de pensiones. Esa es la protesta «básica». Agricultores, médicos, enfermeras, policías, estudiantes, «chalecos amarillos» (de extrema izquierda y extrema derecha) participan «a su aire» en las protestas, «perturbadas» por grupúsculos radicales y violentos (los “black bock”) partidarios del vandalismo puro y duro.

Macron ha prometido un «proceso negociador». Pero los sindicatos se sienten «reforzados» por la jornada de manifestaciones y protestas. Macron dice «no cederé«. Los sindicatos afirman «estamos dispuestos a continuar».