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El primer ministro irlandés, Leo Varadkar, se pone la bata de médico ante el coronavirus

El primer ministro irlandés, Leo Varadkar, se pone la bata de médico ante el coronavirus

El primer ministro irlandés, Leo Varadkar, se ha puesto la bata de médico para hacer frente al coronavirus en su país. Varadkar, de 41 años, hijo de un doctor indio y de una enfermera irlandesa, ejerció como médico siete años hasta el 2013, cuando dio su salto a la política como ministro de Sanidad. Cuatro años después relevó a Enda Kenny como líder del partido democristiano Fine Gael y se convirtió en el primer mandatario irlandés descendiente de inmigrantes y abiertamente gay.

Varadkar decidió volver a registrarse como médico hace un mes, atendiendo a la llamada del Servicio Ejecutivo de Salud de Irlanda (HSE) ante la falta de personal para responder a la emergencia del coronavirus. Poco después, el 17 de marzo, el primer ministro decretó el cierre de las escuelas y de los comercios no esenciales e impuso medidas muy restrictivas de "distancia social", una semana antes de que lo hiciera el "premier" Boris Jonhson en el Reino Unido.

Las medidas dieron sus frutos y la República de Irlanda (con 158 muertes y 5.364 casos confirmados) figura entre los países europeos que mejor ha hecho frente a la epidemia.

Por si no tuviera bastante con el mando político, Varadkar decidió subirse las mangas y contribuir voluntariamente a los "refuerzos" de la sanidad pública una vez a la semana. No recibirá personalmente a pacientes, sino que dará asesoramiento por teléfono, aprovechando su experiencia en medicina general en el Connolly Hospirtal de Dublín. En concreto, se encargará de realizar un primer examen a aquellos que contactan con las autoridades porque han estado expuestos al Covid-19.

El "taoiseach" ha intentado no dar excesiva publicidad a su decisión, aunque ha reconocido implícitamente el estado precario de la sanidad pública (por los recortes sociales de la última década). Ésa fue una de las principales razones por las que perdió las elecciones generales el pasado 8 de febrero, en las que quedó tercero en discordia tras el Sinn Féin y el centrista Fianna Fail.

La crisis del coronavirus sorprendió a la República Irlanda en el arduo proceso de formación de un Gobierno de coalición. Varadkar llegó incluso a presentar su dimisión al presidente de la República Michael Higgins, pero sigue al frente del Gobierno interino, alternándolo ahora un día a la semana con su renovada condición de médico.