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El conflicto entre Armenia y Azerbaiyán, 30 años de luchas intermitentes

El conflicto entre Armenia y Azerbaiyán, 30 años de luchas intermitentes

Una cruenta guerra comenzó en 1991, justo el año cuando se desintegró la URSS, causó unos 30.000 muertos y un flujo de más de un millón de refugiados azerbaiyanos

Nagorno Karabaj, un territorio montañoso del tamaño de la Comunidad Riojana, poblado desde siempre mayoritariamente por armenios, fue incorporado a Azerbaiyán en 1921 a tenor de una resolución de la sección local del Partido Comunista. Ya antes, armenios (cristianos) y azerbaiyanos (musulmanes) se habían enfrentado por motivos religiosos. De ahí que los primeros no vieran con buenos ojos que el enclave le fuera entregado a Azerbaiyán.

Durante los convulsos años de la «perestroika» de Mijaíl Gorbachov, en febrero de 1988, se produjo un sangriento ataque de bandas protegidas por las autoridades locales contra la población armenia en la ciudad azerbaiyana de Sumgait. Aquel suceso, que tuvo una enorme repercusión en toda la Unión Soviética, animó a los armenios karabajíes a solicitar la secesión de Azerbaiyán. Unos con la intención de crear un estado independiente y otros con la idea de incorporarse a Armenia. Así que, el Sóviet Supremo de la República Socialista de Armenia aprobó, en 1988, una moción para anexionarse Nagorno Karabaj, decisión que fue desautorizada por Moscú y no llegó a tener efecto legal.

Pero los ánimos se caldearon y empezaron unos enfrentamientos que condujeron al comienzo de una cruenta guerra en 1991, justo el año cuando se desintegró la URSS. Armenia y Azerbaiyán se convirtieron en países independientes y en Nagorno Karabaj también se autoproclamaron independientes tras la celebración de un referéndum. La contienda duró hasta 1994, causó unos 30.000 muertosy un flujo de más de un millón de refugiados azerbaiyanos.

El grupo de Minsk

En solidaridad con sus hermanos, Turquía cerró la frontera con Armenia en 1993. Aquella medida hizo aflorar entre los armenios el recuerdo de los sufrimientos y ofensas que les infringió el Imperio Otomano durante el genocidio de 1915.

Una tregua, que no la paz, se firmó en Kirguistán en 1994 y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) creó el grupo de Minsk , presidido por Rusia, Estados Unidos y Francia, pero compuesto también por Alemania, Bielorrusia, Finlandia, Italia, Suecia y Turquía, además de Armenia y Azerbaiyán. Desde entonces no ha habido forma de resolver el contencioso, ya que Bakú, que cuenta con el apoyo de la ONU, exige la devolución del territorio a lo que Ereván se niega.

Desde entonces, no han cesado los enfrentamientos esporádicos y el goteo de muertos. El momento más serio se vivió en abril de 2016, durante la llamada «guerra de los cuatro días». También se han producido choques armados entre tropas armenias y azerbaiyanas en otros puntos de la frontera, tal fue el caso del pasado mes de julio en Tavush, en el norte.

Los tiroteos comenzaron en julio y estallaron porque el presidente azerbaiyano, Ilham Alíev, amenazó con plantar definitivamente las negociaciones de paz y aseguró que su país tiene derecho a recurrir a una «solución militar». Armenia y Azerbaiyán llevan 30 años sin poder resolver el conflicto. Bakú exige la devolución de la provincia, que recibiría una amplia autonomía, y la retirada de las tropas armenias. Ereván, por su parte, apela al derecho de autodeterminación de la población karabají.

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