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El bulo del alcohol que cura el coronavirus mata a más de 200 personas en Irán y Turquía

El bulo del alcohol que cura el coronavirus mata a más de 200 personas en Irán y Turquía

Los bulos homeopáticos sobre el coronavirus se han cobrado en algunos rincones más vidas que la misma enfermedad. Al menos 194 iraníes han muerto y más de 1.200 han sufrido intoxicaciones severas desde principios de este mes por consumir alcoholes de categoría industrial, en ocasiones adulterados, creyendo que prevén el contagio del Covid-19. En Turquía, según la agencia semioficial Anadolu, veinte personas de nacionalidad turcomana murieron la semana pasada por beber alcohol isopropílico.

Según explicó a la agencia iraní IRNA un portavoz de la Universidad de Ciencias Médicas de Ahwaz, Ali Ehsanpour, un bulo difundido a través de las redes sociales, asegurando que el alcohol previene el contagio del coronavirus, ha jugado un rol importante en las muertes locales. Ahvaz es la capital de Juzestán, donde casi medio centenar de personas han muerto por esta razón. Entre los supervivientes se han registrado casos de ceguera y daños hepáticos graves.

Irán es uno de los países más afectados por el Covid-19. Se declaró a finales de febrero en Qom, el llamado Vaticano iraní, y de ahí el virus se dispersó por toda la región. Irán ha superado oficialmente los 2.000 muertos por coronavirus este miércoles, cuando su Presidente ha impuesto restricciones al movimiento entre provincias y ha decretado el cierre de parques y centros comerciales. Hasta entonces había sido reacio por su daño a la economía, azotada por las sanciones de los EEUU.

Las escuelas mayoritarias del Islam censuran el consumo de alcohol. El Artículo 702 del Código Penal iraní castiga con entre seis meses y un año de prisión, y 74 latigazos, a quienes lo produzcan, compren o vendan. Eso limita la adquisición de bebidas espirituosas, pero también ha llevado a muchos ciudadanos a consumir alcohol casero, situación aprovechada por avispados para producir bebidas adulteradas. Una de las más corrientes y peligrosas es el metanol manipulado, hecho pasar por alcohol de etiqueta.

Periódicamente, noticias sobre muertes por consumo de este tipo de sustancias llenan titulares de la prensa iraní. A finales de 2018, unos 40 iraníes murieron y más de 400 resultaron afectados por beber alcohol que se adulteraba mayormente en un taller clandestino del sur de Irán. Esta vez, sin embargo, el consumo no tiene un ánimo ocioso. Muchos lo han bebido creyendo mensajes compartidos por Internet que aseguraban que el alcohol, como potente desinfectante, también podría desinfectarlos por dentro.

De acuerdo con medios iraníes, la Fiscalía ha ordenado el arresto de 17 personas durante su investigación sobre la última oleada de muertes por consumo de alcohol adulterado. Por otra parte, en Turquía, se detuvo a once personas por vender en colmados y peluquerías sustancias alcohólicas como las que provocaron las muertes de los turcomanos. Según explicó uno de los afectados a la Policía, todos creían que tomaban alcohol macerado con hierbas para "protegerse del virus".

La respuesta iraní al coronavirus, que ha contado con enormes esfuerzos de profesionales de la Sanidad y con el apoyo de las fuerzas militares, se ha topado con retos complejos. Las sanciones de los EEUU han limitado la adquisición de ciertas medicinas y equipos sanitarios. Las tradicionales fricciones en la burocracia, por otra parte, han provocado que Médicos Sin Fronteras, cuyo equipo ya había llegado al país, haya tenido que congelar a última hora el despliegue de un hospital de campaña para Isfaján.

Por último, las creencias homeopáticas, en ocasiones basadas en interpretaciones religiosas, están dejando su huella fatal. Medios turcos han recomendado falsamente estos días consumir bebidas alcohólicas o alimentos como el ajo, el yogur o la melaza para combatir el coronavirus; en Irán, en el marco del cierre de los principales centros religiosos del país para evitar contagios, saldado con protestas minoritarias de fieles, las fuerzas de seguridad detuvieron a un hombre por filmarse lamiendo la verja de la tumba del Imán Rezá , uno de los más importantes para el chiísmo, proclamando sus propiedades curativas. También, de acuerdo con IRNA, las autoridades iraníes han emitido una orden de arresto contra un clérigo que asistió a varios pacientes hospitalarios de coronavirus, sin la protección adecuada, y les hizo oler un presunto ungüento sagrado. Uno de los infectados ha muerto.