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China detiene a un miembro del consulado británico en Hong Kong

China detiene a un miembro del consulado británico en Hong Kong

Su novia denuncia que está arrestado en un lugar secreto desde hace casi dos semanas

En medio de la grave crisis que sufre Hong Kong, que le está acarreando al régimen de Pekín más de un conflicto diplomático, ha «desaparecido» un funcionario del consulado británico cuando regresaba de un viaje a China. Así lo denunció ayer su novia, que le perdió el rastro el día 8 cuando volvía en el tren de alta velocidad desde la vecina ciudad de Shenzhen y estaba a punto de cruzar el puesto fronterizo instalado en la estación de Kowloon Oeste, dentro de Hong Kong.

«Preparado para cruzar la frontera… reza por mí», le envió un mensaje el muchacho, Simon Cheng, de 27 años. Y luego su móvil dejó de estar operativo, informa «The Guardian». A tenor de la novia, el Departamento de Inmigración de Hong Kong ha informado a la familia de que Cheng ha sido confinado bajo «detención administrativa», término legal que el régimen chino emplea para casos de seguridad nacional y permite el arresto durante 15 días antes de empezar la investigación. Pero los familiares no saben dónde está detenido ni por qué y las autoridades, tanto de Hong Kong como de China continental, guardan silencio. El consulado británico se ha limitado a señalar su «extrema preocupación por las noticias sobre un miembro de nuestro equipo detenido».

Pulso diplomático

Natural de Hong Kong y educado en Taiwán y Londres, Cheng trabaja para el Desarrollo Internacional Escocés dentro del consulado británico desde finales de 2017, recoge el «South China Morning Post». Según este rotativo, la familia está desesperada porque no sabe nada de él y un abogado que ha contratado en China continental no halla registros de su detención. Tampoco se sabe si su «desaparición» está relacionada con las protestas que se viven en Hong Kong desde junio contra la ya suspendida ley de extradición a China, que han derivado en una «guerrilla urbana» contra el autoritarismo de Pekín.

Pero lo que sí se sabe es que el régimen había criticado al Reino Unido por «interferir» en su excolonia y cada vez que China tiene algún problema con un país es detenido alguno de sus nacionales. Así están también dos canadienses acusados de delitos «contra la seguridad nacional», apresados en diciembre después de que su Gobierno arrestara a la vicepresidenta e hija del fundador de Huawei, Meng Wanzhou, en el aeropuerto de Vancouver por una orden de extradición pedida por un tribunal estadounidense por, supuestamente, violar las sanciones contra Irán. A la espera de ver qué pasa con Simon Cheng, su «desaparición» agrava la crisis de Hong Kong y amenaza con abrir un nuevo frente diplomático.

También en el plano internacional, Twitter y Facebook han suspendido casi mil cuentas relacionadas con las protestas de Hong Kong argumentando que eran falsas y estaban al servicio de la propaganda china para desinformar. «Estas cuentas estaban deliberada y específicamente tratando de sembrar las desavenencias políticas en Hong Kong, incluyendo socavar la legitimidad y las posiciones políticas del movimiento de protesta», anunció Twitter. Según sus «intensivas investigaciones», tiene «pruebas fiables para apoyar que se trata de una operación coordinada por el Estado». Aunque muchas de esas cuentas habían sido creadas con una VPN, una conexión a un servidor de internet en el extranjero que permite sortear la censura china, otras operaban directamente con una dirección IP no bloqueada, lo que hace sospechar que los «hackers» del régimen están detrás.

Por su parte, Facebook borró siete páginas, tres grupos y cinco cuentas con 15.500 seguidores que llamaban a los manifestantes «cucarachas».