Mundo

China cuestiona al Tribunal Supremo de Hong Kong por anular la «ley antimáscaras»

China cuestiona al Tribunal Supremo de Hong Kong por anular la «ley antimáscaras»

Aún quedan medio centenar de manifestantes sitiados por la Policia en la Universidad Politécnica tras la evacuación y rendición de cientos durante la madrugada

La anulación por parte del Tribunal Supremo de Hong Kong de la polémica «ley antimáscaras», que prohibía cubrirse la cara incluso en las manifestaciones autorizadas, no ha gustado nada al autoritario régimen chino. Aunque se supone que la excolonia británica goza de cierta autonomía judicial bajo el principio de «un país, dos sistemas», Pekín no ha tardado en cuestionar la decisión. Impuesta de emergencia el mes pasado por el Gobierno para acabar con las protestas que sacuden a la ciudad, dicha normativa fue revocada el lunes por el Alto Tribunal alegando que violaba los derechos y libertades de la Ley Básica, que hace de «mini-Constitución» de Hong Kong.

Pero la Asamblea Nacional Popular, Parlamento orgánico del régimen donde casi todos sus diputados pertenecen al Partido Comunista, ha asegurado este martes que «si las normas de la Región Administrativa Especial de Hong Kong cumplen con la Ley Básica solo puede ser juzgado por el Comité Permanente» de dicha cámara central, que se encuentra en Pekín. En un comunicado difundido por la agencia estatal de noticias Xinhua, su portavoz, Yan Tanwei, denuncia que «ninguna otra autoridad tiene el derecho a hacer juicios y decisiones».

A través de sus medios, la propaganda del régimen también ha atacado la cancelación de la ley, que a su juicio estaba sirviendo para frenar la revuelta por la democracia que dura ya cinco meses. «Esta es una decisión increíble, que ignora cómo la violencia más severa se ha extendido por Hong Kong. Los cuerpos judiciales no están ayudando a acabar con la violencia y los disturbios, sino incitando a los alborotadores a que lleven máscaras para cometer sus crímenes», criticó un miembro del Consejo de la Asociación China de Hong Kong, Tang Fei, en el periódico «Global Times», altavoz del Partido Comunista.

Con multas de 25.000 dólares de Hong Kong (2.890 euros) y penas de hasta un año de cárcel, dicha regulación se basaba en las ordenanzas de emergencia de la época colonial y causó un fuerte rechazo social. Desde su entrada en vigor hasta el pasado 7 de noviembre, 367 personas han sido detenidas por llevar máscaras y 24 han sido puestas a disposición judicial.

Las críticas del Parlamento orgánico chino ya están indignando a los hongkoneses, que las consideran una intromisión en su sistema judicial y una nueva muestra del creciente autoritarismo de Pekín, contra el que buena parte de la sociedad se ha levantado.

Tras la evacuación durante la madrugada de varios cientos de manifestantes sitiados desde el domingo por la Policía en la Universidad Politécnica de Hong Kong, entre ellos menores, y la entrega de otro medio centenar este martes, se calcula que quedan otros 50 en su interior. En su primera comparecencia pública tras el repunte de la violencia, la jefa ejecutiva del Gobierno local, Carrie Lam, espera que haya un final pacífico para el cerco a la Politécnica tras la batalla campal del domingo.