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Asfixia a un bebé de 8 meses para seguir viendo la tele en paz

Asfixia a un bebé de 8 meses para seguir viendo la tele en paz

Su padrastro fue el autor del asesinato, y en ocasiones anteriores ya había mostrado un gran desprecio hacia él

Dominik S., de 23 años, había quedado al cuidado del bebé de su pareja, Luka, de solo 8 meses de edad, al que empezaba a despuntar un diente. Estaba viendo una película, y el insistente llanto del niño no le permitía escuchar los diálogos. Finalmente, asfixió al bebé con la manta del sofá. Eso es lo que cree haber demostrado el fiscal en el juicio que empezó ayer, en el tribunal de distrito de Würzburg, en el sur de Alemania, aportando pruebas como restos de la lana de la manta en las comisuras de la boca del pequeño y la autopsia. El acusado defiende otra versión de los hechos, apoyado por la madre del bebé, que ha declarado que, cuando volvió a casa, el niño todavía estaba vivo. Un rato después, siguiendo con su testimonio, Dominik se acercó a la cuna, porque lloraba, y lo arropó, envolviéndolo hasta el cuello y «posiblemente demasiado apretado». La pareja insiste en que fue un accidente, y Alemania sigue este juicio que quedará hoy visto para sentencia.

Si la versión del fiscal tiene más credibilidad es seguramente por los comentarios que el acusado hizo a sus amigos, acerca de que «el puto niño no me deja ni ver la película» y sus mensajes de voz, que el juez Claus Barthel le ha reprochado: «Llamas al niño "nigger baby", "mocoso". Los gritos de Luca no solo te molestaron, sino que te volvieron agresivo. Escribiste: ¡Si el pequeño grita así, tendrá algunos moratones en su trasero, tendrá que aprender a obedecer!».

El fiscal Thorsten Seebach ha enumerado otros episodios violentos en el mismo apartamento de Gemünden am Main. Dominik S. agredió allí en una ocasión a la madre del niño, la puso contra la pared, metió al bebé en una caja y lo metió en el armario. Una vez más porque no soportaba su llanto. Ha presentado pruebas de que en ocasiones presionaba su pecho para que eructase más rápido, y lo lanzaba a la cuna desde una distancia de 30 centímetros. Ha sido abierta, de hecho, una investigación preliminar contra Vanessa O. por dejación de cuidados y maltrato a personas bajo protección. Ayer la madre no acudió al juicio al haber alegado que tenía «síntomas de coronavirus».

«Sabemos exactamente lo que sintió, dijo e hizo. No necesitamos todas las piezas del mosaico para ver una imagen completa», dijo ayer el juez, al señalar que el comportamiento agresivo es una constante en el acusado y recordarle que se expone a pena de cadena perpetua. El veredicto se espera el 3 de diciembre.

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