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Uno de los confinados por el positivo del vuelo Madrid-Vigo: «Quiero hacerme la prueba, pero no puedo»

Uno de los confinados por el positivo del vuelo Madrid-Vigo: «Quiero hacerme la prueba, pero no puedo»

Carlos Martínez es uno de los doce viajeros afectados tras registrarse un caso de coronavirus en un vuelo que conectaba la capital con Galicia

Carlos Martínez es una de las personas que viajó el pasado sábado en el vuelo procedente de Barajas con destino a Vigo. Ninguno de los viajeros sabía que entre ellos se encontraba un caso de Covid-19 que fue diagnosticado ese mismo día, ya en la ciudad gallega. Esta situación ha obligado a confinar a doce personas que mantuvieron contacto directo con el enfermo. Martínez, vigués de nacimiento pero residente en Madrid, permanece en su casa familiar en Baiona como uno de los viajeros sometidos a la cuarentena preventiva.

«El viaje fue prácticamente igual a como lo eran antes de la pandemia», comenta el joven en conversación con ABC. La mascarilla era de uso obligatorio, pero «en cuanto a otras medidas, como la toma de temperatura o la distancia entre pasajeros, no hubo ninguna». El vuelo iba lleno, «con todos los asientos ocupados hasta donde pude ver» explica, recalcando la falta de distancia entre los viajeros. Iberia les proporcionó una toallita con gel hidroalcohólico, y se dividió la entrada y salida de personas al avión, pero «mi sensación fue la misma que en cualquier otro viaje».

Tras el fin del trayecto, hacia la una del mediodía del sábado, Martínez mantuvo contacto normal con su familia al desconocer la situación. El aviso del positivo no llegó hasta las cuatro del día siguiente, más de un día después del viaje. «Casi no me dieron información, solo me dijeron que no nos habían aislado a todos», informa el afectado, que permanecerá en seguimiento domiciliario durante 14 días.

A día de hoy no se han realizado pruebas PCR a los confinados del vuelo. «Solo nos la harán si presentamos síntomas de algún tipo». Carlos ha intentando hacerse la prueba por otros medios, pero ni en su centro de salud ni en su seguro privado le han concedido la posibilidad. Lo que más le preocupa es su familia. «Convivo con una persona de 90 años, y si yo diese positivo a ellos también les llamarían para hacérsela» explica. «Ahora intento guardar las distancias, pero cuando llegué no conocía la situación».

A pesar de haber estado en contacto directo con un posible caso de Covid, a los familiares del viajero confinado no se les ha dado instrucciones sobre una posible cuarentena o situación de riesgo. «Lo único que han hecho es llamarme todos los días para preguntarme si presento algún síntoma» cuenta. El resto de la cuarentena la pasará en la casa de su familia en Baiona, intentando distanciarse del resto de sus allegados. «Por suerte puedo estar al aire libre, pero van a ser muchos días», remata.